
El hombre tiene en su interior algo llamado consciencia. Es una pequeña voz que le dice a la persona si lo que hace está bien o mal. No hay duda de que la apreciación del bien y el mal tiene muchas vertientes y varias maneras de apreciar lo bueno o lo malo. Lo cierto es que llevamos algo por dentro que nos produce tristeza cuando no le hacemos caso, esa es la consciencia. Ella sabe diferenciar entre el bien y el mal. Cuando actuamos mal ella actúa como una voz acusadora que nos martilla y cuya voz tratamos de acallar haciendo cosas en un afán por tratar de olvidar el mal paso que dimos.