
Descubre, entre un montón de papeles que anda revolviendo en una carpeta... las fotografías en blanco y negro de acontecimientos históricos que él conoció... Las repasa... me las enseña y me cuenta algunas viejas historias de aquellos sucesos...después guarda silencio...de repente...todos los años del mundo se le echan encima...no dice nada... pero puedo percibir a través de su gesto una extraña tristeza que antes no estaba...sé con certeza que acaba de sentirse tan viejo como las cosas que me cuenta...sin que nada lo anunciase... los ojos de mi padre pierden un poco de brillo...
nosotros insistimos en contarlo inventándonos sus pasos regulares... pero el tiempo... en realidad...no transcurre... permanece inmóvil acechándonos tras la maleza...como una leona...sólo se abalanza sobre nosotros cuando caemos en la trampa que lo oculta...cargándonos los años en un fulminante zarpazo...aun heridos por sus garras...logramos escapar...sin embargo...él no se inmuta... sabe que siempre acaba dándonos caza...