Platón insistió en que había de abrir el mundo nuevo, porque ese mundo nadie lo conoce, ni siquiera el que lo hace.
Y es el fin de este viejo mundo, con pobres resultados.
Deben saber que o controlan su mundo, haciéndolo nuevo, o el mundo de los otros controlan el suyo.
Es necesario saber dónde le gustaría estar e ir. Y la única forma de aprender es viendo a otro, excelente, hacerlo.
Einstein decía que solo se enseña de un solo modo y es con el ejemplo.
Como son arriba, en el cerebro, es como están los órganos de abajo y eso se aplica a lo social y al Universo.
El cerebro determina el modo en que está el cuerpo. Según el orden que en él se tenga se obtienen resultados en orden y en desorden en el cuerpo y en lo social.
El orden es el mejor recurso para cambiar los resultados.
El orden requiere saber dónde se está, y cómo es que va dónde va.
El orden exige que se elija el mejor vehículo y ese es el aprender cómo se hace lo que se hace, mediante la observación.
No es necesario saber el porqué. Este porqué se conoce con el uso de la excelencia en todo lo que se hace.
Las neuronas hacen las comunicaciones por efecto de la repetición, generando retención, para que luego de mas de 20 a 30 repeticiones se convierta en hábito, saliendo de la mente pensante.
Se pueden organizar las ideas y las acciones para cambiar resultados pobre por otros excelentes. Este es el móvil de este espacio.
La conducta tiene su base en las sensaciones, en un principio, pero cuando se repite mucho se usan las sensaciones para aplicar la puesta en función de un hábito. Esto tiene ventajas y desventajas.
Hay que aprender a vivir por sinergia, que es seguir con lo que aporte y desistir de lo que no sume.
Solo viendo a las personas con que se junta otra se sabe si esa persona elige la sinergia o la desintegración.
Luego si quiere llegar a sitios excelentes, hay que juntarse con los que van en esa dirección.