
Cada acción es resultado de una decisión y por eso es muy importante pensar con cuidado antes de llevarla a cabo...las que se relacionan con tareas prácticas necesitan reflexiones muy simples...si lavas tu playera quedará limpia y lista para usarse...si no la lavas...seguirá sucia y no puedes ponértela... ¿Qué es mejor entre las dos opciones? La respuesta es muy clara...lavarla...
pero hay otro tipo de acciones donde la respuesta no es tan sencilla y exigen una reflexión más cuidadosa pues en ellas se mezclan muchos elementos...ideas...sentimientos...creencias y principios y dependen de tu posibilidad de diferenciar entre lo bueno y lo malo...ese tipo de acciones se llaman acciones morales y ponen en juego una de tus capacidades más importantes...el razonamiento...
supongamos que...durante un examen...el maestro se sale del salón por cinco minutos y tienes la oportunidad de copiar las respuestas que no sabes...en un principio parece un recurso práctico… pero detente a pensar... ¿es buena una acción de este tipo? en primer lugar significa aprovecharte de otra persona que sí estudió...en segundo...engañar a los demás...en tercero...tomar un camino que no significa ningún progreso para ti...en otras palabras...equivale a olvidar los valores como el respeto...la honestidad y el esfuerzo...
las acciones mal orientadas convierten al mundo en un lugar triste y peligroso... las acciones bien orientadas lo hacen un lugar seguro y feliz para ti y los demás...la clave está en pensar lo que haces y calcular sus consecuencias más allá de los resultados inmediatos.

