
Yo tengo mi verdad, tu tienes tu verdad y existe LA VERDAD…
En mi verdad puedo tener razón de lo que te digo, en tu verdad tu tienes toda la razón de lo que me dices, pero cuando mi verdad no da respuesta a tu verdad y tu verdad no entiende mi verdad, existe la VERDAD y solo Dios sabe lo que en tu corazón y en mi corazón hay más allá de lo que los ojos ven y las palabras dicen…
Las cosas no se ven lo mismo de cerca que de lejos, desde arriba o desde abajo…
Las palabras no siempre dicen lo que hay en el pensamiento o lo que el corazón tiene reservado…
Cómo saber con qué parte de todo nos quedamos? Si con lo que vemos, lo que suponemos, lo que nos dicen, lo que pensamos o lo que sentimos, nos confundimos? Solo Dios tendría la respuesta de que opción tomar, pero El nos deja libre, porque es una elección de cada quien y cada cual…
Tal vez mi verdad te haga daño o la tuya me pueda lastimar… si eso pasa, es mejor que la dejemos de lado y busquemos LA VERDAD, seguro nos dirá que más alla de lo humano, existe un sentimiento que nos une y que hay que cuidar…
Es difícil a veces renunciar a mi propia verdad por darle razón a tu verdad, porque implicaría negarme lo que en mí hay y es humano que lo aprenda a enfrentar… es injusto que yo te exija que aceptes mi verdad por encima de tu verdad... porque es como pedirte que te olvides de lo que sientes, para que apruebes lo que siento… solo hay una VERDAD, cada quien debe ser honesto con lo que está experimentando o sintiendo.

