¡ CUESTA !
Me DICES QUE TODO ESTO CUESTA... ¡ Es claro!... Si no costase no tendría mérito, no habría virtud... Virtud es lo mismo que sacrificio. De ahí que el triunfo en la senda de la elevación, no es más que un triunfo a base de sacrificios...Sin ellos no escalarás jamás las alturas...
Es necesario martirizar, inmolar los propios sentimientos, las propias pasiones, en aras del ideal...
Y es claro, ¡ todo lo que implica inmolación y martirio, verdaderamente cuesta !
Existe, aun en nuestras pasiones, un horror instintivo hacia la muerte. Se resisten a morir sacrificadas...
Sin embargo, es imprescindible que pisotees todas las timideces y ahogues todas las cobardías, si quieres triunfar.
Debes convencerte de la profunda verdad de la frase que dice: Todo lo que vale, cuesta... y todo lo que cuesta, vale.
¡ TODO LO PUEDO !
Pero no te asustes, Si te parece costosa la vida de elevación, es necesario que sepas que no debes luchar solo...
Debes llenar toda tu debilidad con la plenitur de la fortaaleza divina...
Si buscas las fuerzas en el que te las puede dar, todo te será posible...
La convicción de esta absoluta posibilidad es indispensabhle para triunfar...
Sin ella fracasarás.
Pablo de Tarso, consciente de esta verdad, se atrevía a exclamar: " Todo lo puedo, confortado con la gracia del Omnipotente..."
Lucha por ascender, pero n o prescindas nunca de Jesús, y verás cómo todas las victorias son posibles, y superables todos los obstáculos.
En la vida espiritual, como en toda la vida de elevación, es insuficiente el esfuerzo propio. Lo dijo claramente Jesús en su Evangelio: " Sin mi nada podréis hacer"...
No batalles, entonces solo...Unete a Cristo y Jesús pondrá en ti alientos de gigante.
No quieras experimentar. No camines solo. Te cansarás. Irías al fracaso... Mira que San Jerónimo decía: " Sin Cristo, yo no soy más que la impotencia"...