
Cuando los pensamientos vagan sin control.
A veces me gustaría ser mala, bueno un poco mala, para saber decir que no y no perdonar lo imperdonable. Para saber enfadarme también con la gente que quiero.
Ojalá alguien me hubiera enseñado...
A veces me parece incomprensible, ser fuerte para intentar luchar contra lo invencible, intentar cambiar lo que es casi imposible y en cambio al mismo tiempo no ser capaz de enfrentarme y acabar de una vez por todas con aquello que duele.
A veces me gustaría perder el destino de la realidad y soñar las veinticuatro horas del día solo con todo aquello que me hace sonreir.