
Y ¿cuándo te conviertes en víctima? Cuando te rehusas a aceptar la responsabilidad de lo que te pasa en cualquier área de tu vida....y cuando te conviertes en víctima, de lo que sea o de quien sea, aunque sea inconscientemente, como sucede la mayoría de las veces, creas entonces emociones de enojo, miedo, culpa, frustración, resentimiento, tristeza e impotencia, entre otras, que convierten tu vida en algo muy distinto a la vida extraordinaria que mereces vivir...el culpar y criticar son señales de que estás jugando el papel de víctima...en cuanto culpas a alguien de algo, te estás convirtiendo automáticamente en la víctima...otra señal es la infelicidad crónica. Pregúntate... ¿Soy realmente feliz?
La mentalidad de víctima es la tendencia a culpar a los demás y a factores externos, de las circunstancias que no nos gustan en nuestra vida, en lugar de enfocarnos en los factores internos sobre los cuales sí tenemos control...lo malo de esta mentalidad es que te impide encontrar la solución a tus problemas... cuando culpas a factores externos y sobre los cuales no tienes ningún control, y nunca tienes control sobre nada ni nadie que no seas tú mismo(a) te pones a tí mismo(a) en una posición en la que no puedes hacer nada para eliminar el problema, en otras palabras, estás renunciando a tu poder...
somos responsables de ello...nadie mas.
