
Una mente serena es poderosa en la adversidad y disfruta en la alegría, no se detiene en la queja o en el murmullo del sufrimiento inútil, sino que avanza en la solución de los conflictos y se centra en la creación de opciones positivas, que puedan por sí mismas, mostrarnos el camino a seguir en cada oportunidad.
Es importante que cada uno de nosotros aprenda las técnicas que nos ayudan a lograr esta calidad del pensar humano. En estos tiempos, donde el mundo evalúa los próximos años, y trata de reubicarse frente a los desafíos del porvenir es imprescindible que sepamos discernir entre lo que nos obstaculiza y lo que realmente nos llevará a una vida mejor.
En primer lugar debemos evitar los pensamientos negativos que tratan de ocupar todo el espacio mental y permanecer el mayor tiempo posible en el centro de atención, luego tener siempre presente que podemos ver todas las cosas desde distintos puntos de vista, que nada es de una sola manera y que todo suceso encierra un aspecto positivo que trae consigo algo para aprender y descubrir.
Una mente serena, encierra dentro de si, la capacidad de ver y oír la verdadera esencia de las cosas, no dando cabida al juicio ni a las culpas hacia los demás ni hacia uno mismo. Una mente serena es ecuánime, es objetiva, es libre de prejuicio. Una mente serena es creativa, no genera obstáculos, nos permite descubrir un nuevo mundo de sentimientos, sensaciones y pensamientos y a su vez mejora la capacidad de relacionarnos con los demás.
La práctica sostenida de los ejercicios meditativos del yoga, facultan al individuo a lograr una mente serena y mantener un estado positivo del pensar.
No dejemos de conocer esta posibilidad que la vida nos da, es nuestra responsabilidad desarrollar nuestra conciencia y es nuestra felicidad lograr una mente serena.