
Hoy decidido darme un paseo por mi mente llena de mariposas, libelulas y vegetación variada. Entre tanta fauna y flora me he topado con mis imperfecciones, esos defectos que me recuerdan que soy humana. He pensado que quizás era un buen momento para acercarme a ellos. Así pues, le he enseñado otros puntos de vista a mi cabezonería, he bailado un paciente vals con mi impaciencia, le he contado un chiste a mis prontos, le he regalado cuarto y mitad de seguridad a mis dudas... Ahora me siento mucho mejor, aunque mi mente siga llena de insectos voladores y de una maraña de plantas y flores exóticas.