La Ley del Mundo Sencillo
A
hora que ya sabes cuándo y cómo acceder al Mundo Sencillo, tengo que explicarte la única ley por la que se rige y así podrás permanecer allí: Cualquier tipo de preocupación, conflicto y esfuerzo está totalmente prohibido.
Su incumplimiento supone la expulsión inmediata —y lo digo en serio— del Mundo Sencillo. ¡La preocupación, el conflicto y el esfuerzo (incluidos los estados y conductas que acabo de citar) te llevan directamente al Mundo Complicado! Esas conductas del Mundo Complicado basadas en el miedo, sencillamente no pueden existir en el Mundo Sencillo. Así que si estás experimentando alguna de ellas sabes que ya no estás allí.
Pero en el MS no hay policías que te hagan cumplir la ley: es de autocumplimiento. Sólo tú puedes expulsarte del Mundo Sencillo. Nadie más tiene el poder para hacerlo.
También serás tú quien decida la duración de tu condena, y podrás regresar al Mundo Sencillo en cuanto abandones tus conductas ofensivas.
Al abandonar esas actitudes del Mundo Complicado y simplemente permitir que las cosas sean fáciles, tal como fueron diseñadas, la reinserción en el MS es automática. Te alegrará saber que aunque hayas estado fuera mucho tiempo, en cuanto decidas regresar, puedes acceder al Mundo Sencillo al instante.
Si has sido expulsado del Mundo Sencillo y deseas regresar, basta con que lo elijas. Di las palabras mágicas: «Elijo vivir en el Mundo Sencillo, donde todo es fácil», luego respira… relájate…, permite…, disfruta… ¡y ya has vuelto!
Libro: El Mundo Sencillo
Autora: Julia Rogers Hamrick.