Existen tantas cosas de que disfrutar en la tierra
que nos las perdemos porque el tiempo
lo hemos dividido en horas, minutos y segundos
que condicionan nuestros hábitos de trabajo de libertad,
ya que todo lo tenemos cronometrado.
El afán de crearnos un bienestar material
supedita la relación de pareja y la convivencia con los Hijos.
Y el encuentro con las personas queda limitado a unas relaciones cortas y frías.
Los sentimientos se van apagando en nuestro interior un poco cada día
y, cuando estamos en la culminación de la vida, constatamos que en nuestro
interior se han secado los deseos de vivir y de disfrutar de la vida.
Disfruta de la alegría de un encuentro;
del sabor de una comida;
de un hermoso paseo por la montaña;
de una excursión a un lugar reconocido;
de un reencuentro con alguien de tu pasado.
Comprende y perdona el pasado para que tu presente
sea un nuevo día que disfrutarás porque a tí llegó
lo que hace ya tantos años SOÑASTE UN DÍA PARA TU VIDA!