
Saber, es vivir, actuar y realizar. Toda la sabiduría teórica, se desvanece
ante un buen ejemplo. El goce de hacer, es superior al de saber. Si crees que tu ideal es indispensable a los demás, realiza en ti mismo, y después en tu radio de
acción más inmediato. Así habrás sembrado, con el ejemplo la semilla
necesaria y con la experiencia adquirirás la claridad y la persuasión necesaria para hacerte oír con respeto. Después te sigan o no, avanza tranquilo. La semilla fructificará por sí sola, y buena o mala ya recibirás las consecuencias. Así irás
dominando la ciencia de la vida y marcharás con paso seguro hacia la meta.