y llevaba años buscándote,
me entretenía por aquí y por allá,
te buscaba con ansia,
era como bailar sola
pero y sin embargo mi soledad
me llenaba, en ella hasta escarcha
salia de mi pecho al soñarte como poesía
única y verdadera
porque tu eres plenitud y gozo,
entonces me di cuenta que no estaba sola,
Tu rostro, del anciano de todos los tiempos,
sin ninguna arruga que delate tu edad,
tu barba plateada brillante
me miras y danzas conmigo,
te ves tan joven,
tu rostro perfecto
eras tu: La eternidad
Escrito por Margot Camacho
Feliz noche, que sueñen con querubines.
