Cuando salgo del encierro mental en el que me a ratos me abstraigo, y miro a mi alrededor, e inevitablemente me enfrento a la realidad de lo cotidiano, logro darme cuenta de que durante ése lapso de tiempo muchas modificaciones han surgido.
Acaso es necesario un estado de abandono ocasionalmente para nuestros constantes pensamientos?...no lo sé, pero a partir del momento que la angustia y el desazón son excluidos de mi pensamiento, cosas muy buenas pueden comenzar a ocurrir.
Hay muchos adagios, proverbios, etc, que hablan de serenar, acallar la mente, de SOLTAR los pensamientos tóxicos, ésos mismos que eventualmente nos llenan de angustia, preocupación y otra cantidad enorme de emociones nada agradables.
La mejor manera que he comprobado, para lograr liberar ésos pensamientos nocivos (porque son NOCIVOS) muchas veces es la de hacer un propósito firme, decidido y contundente de modificar mis angustias, decepciones o tristezas por algún tema…es decirme a mí misma, haciendo un ejercicio de optimismo, ya que como yo soy un ser armonioso (aunque esté a años luz de creerlo) decido SOLTAR VOLUNTARIAMENTE la angustia, es algo así como confiar desde la más absoluta certeza que hallaré la cura o el remedio a mi problema…me desprendo confiadamente del asunto, PIDO a la guía Divina de mi preferencia que tome las riendas de ése problema, que haga llagar a mí los recursos, las palabras o personas oportunas y necesarias para la solución del tema en cuestión que me atribula…
Se trata de un tema de CERTEZA de que yo renuncié a la angustia, y opté por la CONFIANZA…la fe en que la parte de mi ser que no está agotada ni desgastada por hallar la solución, será como el corredor que te releva en pleno agotamiento, y logra remontar victorioso al final de la carrera…
Te invito a que lo hagas, a que renuncies por una vez a la incredulidad del ego, y confíes en la maravillosa herramienta que ha estado con nosotros desde que la consciencia nos acompaña…
Katty Strongone.