
" Sé que a veces quisieras rendirte, sé que a veces piensas que no podrás, que todo está perdido y que sobre todo las fuerzas se te han terminado.
Te he visto llorar cuando te has sentido incapaz, he visto pensativo los últimos días, he visto como has querido disimular que te sientes mal en muchas ocasiones.
Sé que a veces ríes mientras quieres llorar, se que tratas de cuidar tu imagen porque no quieres que los demás dejen de verte como esa persona fuerte que eres.
Sé que tienes muchos conflictos internos, se que a veces piensas que no cumpliré mi promesa, se que a veces piensas que me he alejado de ti y en muchas ocasiones crees que por tus errores no mereces que te conteste.
Yo conozco todo de ti, se quién eres, conozco tu corazón sincero, sé que muchas veces quisieras ser más fuerte, pero cedes, sé que muchas veces quisieras agradarme, pero fallas en el intento. Te he visto cuando fallas, veo la angustia que hay en tu corazón por haber hecho lo contrario, de lo arrepentido que estás y sobre todo sé que me amas con todo tu corazón.
Yo lo sé todo, porque morí por ti, porque vivo en ti, porque eres mío, porque a donde vayas te acompaño, y en tus momentos de tristeza y soledad, he estado sentado junto a ti.
Anhelo oírte cantar, me fascina oír tu voz sincera; cuando esas lagrimas de gozo salen de tus ojos son mi alimento, puedo verte feliz verdaderamente cuando te rindes a mí, esos momentos íntimos que hemos pasado son los mejores que seguramente has vivido, y en cada uno de ellos te he recordado lo mucho que te amo y lo mucho que estaré siempre contigo.
¡Vamos! No te rindas ahora, yo he prometido estar contigo siempre, no te dejaré, ni te desampararé. ¡Levántate!. Vuelve a comenzar, porque Yo te mostraré cosas grandes y maravillosas que aun no has visto, sólo sigue luchando, jamás creas que estás solo, ni mucho menos que te abandonaré, Yo jamás te dejaré.
Hoy solo quería recordarte lo valioso y valiosa que eres para mi, ¿Te sorprende?, ¿Por qué? Sólo quiero mostrarte que no me he olvidado de ti, que para mi eres mi especial tesoro, la niña de mis ojos, te veo y sonrío, porque veo en ti lo que tú no puedes ver aun, lo que tengo preparado para ti es algo más maravilloso de lo que en algún momento pensaste, porque te amo, porque vales mi sangre.
Yo sólo quiero pedirte que te levantes y luches, no te des por vencido, no te rindas, que las presiones de la vida no te derroten, que las circunstancias que estás pasando no te desanimen, si me tienes a Mí de tu lado, entonces. ¡Vamos a vencer!. Tú eres victorioso en Mí, porque Yo te he dado la victoria, no le temas al mundo, porque Yo ya lo he vencido.
¡Levántate y Lucha!, muéstrame que me amas luchando, yo estaré allí para sostener tus brazos, para darle fuerza a tus piernas para no dejarte caer, para respaldarte en la batalla, solamente ¡Levántate y Lucha!
Tranquilo, tranquila, solo déjame abrazarte, déjame hacerte sentir que soy Yo quien está a tu lado en este momento, quiero que sientas lo mucho que te amo y lo mucho que estoy dispuesto a hacer en ti, si me lo permites.
Déjame acariciar tu cabello, déjame recostar tu cabeza en mi hombro, déjame cubrirte en un abrazo, besarte la frente, verte a los ojos y decirte: “NO TE VOY A DEJAR NUNCA ".
Te amo y siempre estaré allí a tu lado. Con el amor más puro que pudiera existir" .
JESUCRISTO