Señor:
En el silencio del día que comienza vengo a pedirte la paz, la prudencia y la fuerza.
Hoy quiero mirar al mundo con ojos llenos de amor, ser paciente, dulce, compasiva y prudente;
que solo los pensamientos caritativos permanezcan en mi espíritu. Revisteme de ti, señor,
y que a lo largo del día yo te irradie.

Margot Jaeger
shalomith17