
El misterio de "La Presencia"
"Hay un momento hermoso y desconcertante entre el sueño y el despertar. Recién emergemos del sueño, y durante unos segundos no sabemos dónde estamos, quiénes somos ni qué somos. Estamos perdidos entre dos mundos. Entonces, la mente se acomoda, reconoce la habitación y volvemos a ocupar un lugar en la vida. Y nos damos cuenta de que tanto nosotros como el mundo hemos sobrevivido al cruce desde la noche hasta la realidad. Es un nuevo día, y el mundo vuelve a estar presente, como siempre, ofreciéndose a nuestros anhelos e imaginación, extendiéndose más allá de la habitación hasta las montañas, los mares y los rostros detrás de los cuales se ocultan otras vidas. Confiamos en nuestro mundo totalmente. Sólo cuando experimentamos la momentánea perturbación de estar perdidos en esa instancia, comprendemos que es sorprendente estar aquí y tener la salvaje compañía del mundo. Esas perturbaciones nos despiertan al misterio de eso que llamamos "presencia". Con frecuencia, la primera aparición ante quién será nuestro amado o ante una gran obra de arte produce un desconcierto similar."
"La presencia tiene una profundidad que vive detrás de la forma o bajo la superficie. Existe un manantial de presencia en el interior de todas las cosas pero, por lo general, está oculto el ojo humano. Este llega a la superficie en diferentes etapas. Nunca hay dos fases de presencia exactamente iguales. El flujo del alma interior significa que la superficie siempre es diferente. Cuando conocemos bien un lugar podemos percibir ese hecho. El matiz fluido de la luz altera la presencia del paisaje de manera constante. A medida que la corriente de sentimiento y pensamiento fluye a través de nosotros, así también altera nuestra presencia.