Posted by ♥ ESCUELA ONLINE ♥ YO SOY LUZ ♥ on 6 February, 2013
El Cambio de Creencias de Escasez en Abundancia Saludos de Orin y DaBen
Tu puedes ayudar a la humanidad examinando tus propias creencias acerca de la escasez y cambiándolas en creencias de abundancia. Tenemos una meditación que te puede ayudar a dejar ir las creencias de escasez para cambiarlas por creencias de abundancia. Para comenzar, relaja tu cuerpo y haz algunas inhalaciones. Imagina que te estás conectando con tu Ser Superior. Este es el ser que es la expresión más alta de tu personalidad. Es el ser que sabe que tu puedes crear cualquier cosa que desees.
Con cada inhalación imagina que te estás volviendo más sabio, claro y más capaz de observar una visión más grande de tu vida. Adquiere la sensación de esta parte de tu ser sabia y que todo lo conoce. Te estás convirtiendo en tu Ser Superior. Siente la confianza y el poder de tu Ser Superior que fluye a través de ti. Dite a tí mismo, "Yo soy la fuente de mi abundancia". Tú y tu Ser Superior son la fuente de tu abundancia; no otras personas, tu trabajo o tus inversiones. Tú tienes la habilidad de transformar la escasez en abundancia.
Tú puedes crear abundancia en cualquier área de tu vida. Cuando aprendas los principios para crear abundancia, para trabajar concientemente en crearla, para cambiar tus creencias y abrirte a recibir, vas a crear abundancia en cualquier área de tu vida en la que estés trabajando. Afirma tu confianza en el universo, en ti mismo, en tu Ser Superior y en tu alma para que te brinden lo que sea que necesites cuando lo necesites. Díte a ti mismo, "Yo confío en mi Ser Superior y en mi alma para que me brinden todo lo que necesito. Yo vivo ahora una vida abundante."
Examina tus creencias sobre la abundancia. Pídele a tu Ser Superior que te muestre un área importante de tu vida en la cual crear abundancia. Explora dichas áreas como si tuvieras más abundancia o tiempo libre o tiempo para ti mismo, tus amigos, clientes, o negocios, cosas materiales, amor, júbilo, serenidad, salud y vitalidad; ideas creativas o abundancia en otras áreas también. Tu puedes crear abundancia en cualquier área de tu vida imaginando que tienes los sentimientos que piensas que tendrías si tuvieras abundancia.
¿En qué formas vivirías, pensarías o sentirías diferente? Si quieres más dinero, pregúntate qué cualidades superiores crearía este dinero para ti. Tener dinero o cosas en específico no es la meta: la meta es tener los sentimientos y las cualidades que pueden crear para ti el tener estas cosas. Escoge una cualidad de la que quisieras tener más al crear abundancia en esta área como paz, júbilo, viveza, amor, autoestima, bienestar, una visión más clara, valor, confianza en tu guía interna y todo lo demás. Encontrar la esencia de lo que deseas crear al tener abundancia en un área de tu vida, es la clave para crearla.
Piensa en las formas en las que puedes tener más de esos sentimientos y cualidades ahora mismo en tu vida. Por ejemplo, si tu quieres abundancia de dinero porque este te traerá sentimentos de bienestar, piensa en todas las formas en las que puedes crear sentimientos de bienestar ahora, sin la necesidad de crear dinero primero. Al comenzar a crear esos sentimientos y cualidades en tu vida, te vuelves magnético para tener TODAS las formas que te traerán esos sentimientos y cualidades. La manera como creas abundancia es abriéndote a las formas en que esas cualidades pueden llegar a ti. Después de haber identificado las cualidades y los sentimientos que podrían traer la abundancia en algunas áreas de tu vida, vas a necesitar cambiar tus creencias y tus pensamientos para apoyar la abundancia que viene a ti. La energía sigue al pensamiento.
Tu obtienes aquello en lo que piensas. Enfócate en todas las formas en las que ya haz creado abundancia en esa área de tu vida. Por ejemplo, si tu quieres abundancia en vitalidad física y energía, reconoce cada vez que te sientes energizado y vivo. No te enfoques en el número de veces que te sientes cansado, porque te traerá más de eso. La energía sigue al pensamiento; tu obtienes aquello en lo que piensas. Cuando te enfocas en lo que está funcionando en tu vida, atraes más de lo mismo hacia ti. Aprende a pensar positivamente. Las emociones positivas y los pensamientos atraen hacia ti lo que deseas. Toma un tiempo tranquilo y reflexivo para pensar positivamente sobre lo que quieres. Reconoce y aprecia la abundancia que ya haz creado en tu vida.
Es importante examinar tus creencias sobre la escasez y cambiarlas en creencias sobre abundancia. Una forma de cambiar tus creencias y tener nuevos pensamientos, es escuchando meditaciones guiadas, cuando tu mente está relajada, en un estado abierto. Debido a que esta es una manera muy poderosa para crear cambios, hemos dedicado mucho de nuestro tiempo en crear meditaciones para ti. Identifica un área que deses cambiar, y escucha una de nuestras cintas, o haz meditaciones guiadas que pongan pensamientos nuevos y positivos dentro de tus mentes consciente y subconsciente. Una vez que cambias tus pensamientos y tus creencias, modificas la realidad que creas.
El universo es absolutamente abundante y siempre está trabajando para ti. Decreta que tu y tu Ser Superior tienen el poder de cambiar cualquier cosa en tu vida y que nadie puede detenerte. ¡El universo es absolutamente abundante y siempre está trabajando para ti! Las afirmaciones son formas para enfocarte en lo que quieres, para cambiar tus creencias y pensamientos y para dejar ir el pensamiento negativo. Son formas poderosas para cambiar tu realidad. Al afirmar tu abundancia, puedes darte cuenta de que necesitas abrirte a recibirla y creer que te mereces tenerla.
Trabaja con tu Ser Superior ahora mismo para incrementar tu habilidad para recibir. Pon tu mano en el corazón, deja que tu Ser Superior se una contigo y afirma, "Yo me abro a recibir todas las riquezas del universo y todo el bien que mi Ser Superior me está enviando". Siente como se abre tu corazón y como crece tu habilidad para recibir. Si notas que surge cualquier pensamiento negativo mientras dices esto, identificálo. Cámbialo por una afirmación. Por ejemplo, si surge el pensamiento de que nunca serás capaz de crear abundancia en un área, o de que alguien te detendrá, cambia esto en afirmaciones positivas. Examina qué tanto sientes que mereces tener abundancia en el área de tu vida en la que estás trabajando. Date cuenta cuándo cortas el flujo, cuándo decides que ya has tenido suficiente de algo bueno. La mayoría de la gente está acostumbrada a vivir con escasez, y se pone nerviosa o ansiosa cuando tiene demasiada abundancia.
Afirma, "Yo me abro ahora a recibir la abundancia del universo". Si te das cuenta de que te estás preocupando cuando las cosas van demasiado bien o de que estás deteniendo el flujo de la abundancia de alguna forma, pídele a tu Ser Superior que te muestre como abrirte a recibir para permitir más abundancia en tu vida. Piensa en un momento en el que permitiste mayor abundancia en tu vida en algún área, de la que creíste posible. Trae ese sentimiento de permitirte, de recibir y de merecer dentro de tu cuerpo.
Observa lo bien que se siente. Entonces imagina que estás creando lo mismo en el área de tu vida en la que estás trabajando. Piensa en esta área y déjate sentir los mismos sentimientos mientras te imaginas teniendo abundancia en esta área también. Deja ir el deseo de que provenga de una cierta persona, en una cierta forma, o en un rango de tiempo específico. Permite que la abundancia venga a ti en todas sus formas y maneras, de todos y de cualquiera y en su tiempo perfecto. Una vez que hayas identificado la abundancia que deseas, expande tu pensamiento. Imagina que tienes aún más abundancia. El pensamiento ilimitado es algo más que pensar en grande; es pensar creativamente. Es permitirte imaginar que tienes todo lo que debes tener.
Pídele a tu Ser Superior que te ayude a través de tus pensamientos, sueños y visiones para obtener una visión más grande de lo que puedes tener en esta área de tu vida. Tu imaginación es muy poderosa. Esta crea tu realidad. Si lo puedes imaginar, lo puedes crear. Usa tu imaginación y tu habilidad para soñar despierto y fantasear. No pienses, "Eso es imposible; no se puede hacer". Piensa en posibilidades. Pregúntate "¿Cual es el mejor resultado posible, la circunstancia o la oportunidad que puedo crear?" Después de haber imaginado lo mejor, piensa en un resultado aún mejor. Ponte el reto de ir más allá de las fronteras que has establecido para lo que piensas que puedes tener. Repítete, "Yo vivo en un universo abundante. Siempre tengo todo lo que necesito". Expande tu confianza en el universo. Cree que este es abundante.
Repítete, "Yo vivo en un universo abundante."
Cree en tu habilidad para crear lo que quieres y demuestra tu creencia a través de tus acciones, palabras y comportamiento. Si sientes que tienes escasez de algo en tu vida, pretende que tienes abundancia en esta área. ¿Qué harías de manera diferente si este fuera el caso? Realiza cuando menos una pequeña acción cada día para demostrar tu confianza en que tu Ser Superior puede crear abundancia en esta área. ¡Se paciente! Lo que sea que estés experimentando ahora es el resultado de tus pensamientos y creencias pasados. Al comenzar a cambiar estos, experimentarás una realidad diferente. Examina otras áreas de tu vida en las cuales estás operando sobre creencias de escasez. Explora un área que esté causándote ansiedad.
¿Existe allí una creencia en la escasez, que esté sosteniendo tus problemas en esta área? Imagina que tienes abundancia completa. ¿Cómo cambiaría esto la forma en la que resolverías este problema? Entonces regresa y trabaja con el proceso que acabas de aprender para traer abundancia hacia esta área de tu vida. Visualiza que tienes abundancia en cada área de tu vida. Visualiza que tienes todo lo que quieres en todas las áreas de tu vida. Observa como esto podría ser un beneficio para aquellos a tu alrededor. Imagina como sería si todos los que conocieras tuvieran abundancia.
Al imaginar que tienes abundancia para ti mismo, forma una imagen de todos en el mundo experimentando abundancia también. Imagina que estás recogiendo zarzamoras. Al principio no puedes encontrar las matas. Sigues buscando, encuentras algunas matas y recoges algunas zarzamoras maduras. Al seguir explorando, encuentras más y más matas de zarzamoras. Muy pronto te encuentras en campos de matas de zarzamoras, con más zarzamoras maduras y sabrosas de las que podrías comer. Tomas exactamente lo que necesitas, ni más ni menos. ¡Haz encontrado la abundancia! Así es cuando comienzas a crear abundancia en un área de tu vida. Al principio puede ser difícil de encontrar. Puede haber solo pequeñas señales de que está llegando. Pronto habrá más y más. Después de un tiempo, tu reto más grande será el aceptar y vivir con toda la abundancia que está allí.
Tu puedes tener abundancia en todas las áreas de tu vida; puedes tener suficiente y todo lo que necesitas. Las cosas pueden llegar a tu vida y fluir desde esta en forma equilibrada. Imagina lo diferente que podría ser el mundo si existiera la creencia en la abundancia. Visualiza un mundo en donde existiera suficiente para todos; en donde nadie creyera que necesita tomar de otros para crear abundancia para si. Si todos pudieran crear la abundancia que es su derecho natural, tendrían muy pocas razones para la guerra o para dañar la tierra. Esas nuevas creencias atraerán hacia la humanidad las formas para crear abundancia para todos, formas que la humanidad no ha concebido siquiera, que se asimilan a la luz del sol o a los recursos ilimitados del universo.
El abastecimiento universal es infinito. Puedes comenzar por creer que es posible tener abundancia en tu propia vida, entonces imagina la abundancia para todos. Al visualizar la abundancia y los cambios que podría traer, estás ayudando a formar un mundo mejor. Estás agregando energía para ayudar en la creación y el cambio del mundo, uno que refleje la luz de las dimensiones superiores y de tu ser tal como existen allí.
Lectura Recomendada: Creando Dinero: Tu puedes Hacer lo que Amas, Pasaje del libro Creando Dinero. Pensamiento Ilimitado, Pasaje del libro Creando Dinero por Orin y DaBen Creando Dinero: Claves para la Abundancia por Orin y DaBen Lean el fragmento del libro, Creando Dinero: Claves para la Abundancia.
Ejercicio: Creando Abundancia:
Cambiando una Creencia Las creencias son pensamientos y afirmaciones que tu haces sobre la naturaleza de la realidad. Por ejemplo, una creencia común sobre la abundancia es que si una persona tiene abundancia, tuvo que haber "tomado" algo de alguien más. Las creencias negativas como esta pueden obstaculizarte el camino para crear abundancia, sin que seas siquiera capaz de estar consciente de ellas.
1. Para transformar una creencia, necesitas identificarla. Piensa en el área de tu vida que deseas transformar con abundancia.
2. Mentalmente completa lo siguiente: Yo creo que tener abundancia en esta área es: Yo obtengo/no obtengo lo que quiero __________. Si tengo éxito para obtener lo que quiero, los otros me verán como, o sentirán: Si hiciera lo que verdaderamente quiero haría: La abundancia es ___________ de crear.
3. Siéntate tranquilamente y deja que tu Ser Superior te muestre otras creencias negativas que pueden estar obstaculizando tu camino para tener abundancia.
4. Toma cada creencia negativa que descubras y cámbiala en una positiva. Repite esto una y otra vez. Puedes imaginar que estás poniendo todas las creencias negativas dentro de un fuego de transformación, liberándolas para siempre. Ejercicio: Creando Abundancia: Afirmaciones Las afirmaciones son declaraciones positivas hechas una y otra vez. Al repetirlas éstas van directamente a tu subconciente en donde comienzan a manifestarse como tu realidad. Afirma siempre lo que deseas en términos presentes, como "Tengo abundancia ilimitada". Para crear resultados, tus afirmaciones necesitan sentirse posibles de crear.
Repite tus declaraciones positivas frecuentemente.
1. Comienza por pensar en el área en la que deseas crear abundancia.
2. Haz una lista de cada razón en la que puedas pensar, que puedes haberte estado diciendo, sobre el por qué no puedes tener abundancia en esta área. Utiliza una hoja distinta si lo necesitas.
3. Toma cada declaración y conviértela en una afirmación.
4. Escribe notas o tarjetas con tus afirmaciones más importantes de abundancia de la lista anterior. Pónlas en donde puedas verlas. Repite esas afirmaciones en voz alta y léelas frecuentemente, especialmente cuando quieras sentirte más positivo respecto a crear abundancia en esa área de tu vida.
Este es un paso poderoso para cambiar cualquier área de tu vida.
Mensaje del Orin y DaBen Canalizados por Sanaya Roman y Duane Packer
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Posted by ROBERTO TREVILLA BAZ on 6 February, 2013
HOY GRAN LANZAMIENTO SINCRO-DESTINO EVENTOS A LAS 20 HORAS TIEMPO DE MEXICO 23 HORAS ARGENTINA. TANTRA AMOR CONCIENTE CON DIEGO ESCAÑO.. TE LO VAS A PERDER ???
SINCRO-EVENTOS REPRESENTANTE INTERNACIONAL DE DIEGO ESCAÑO ..¡¡ PRESENTA: Hoy a las 20 hs de México y 23 hs de Argentina, conferencia online sobre Tantra, Amor Consciente y Ángeles, a cargo de Tao Terapias Integrales y Proyección De Angeles. El enlace para ingresar a la conferencia es:
Posted by teresa estrada angulo on 6 February, 2013
LES COMPARTO ESTA EXTRAORDINARIA EXPERIENCIA CERCANA A LA MUERTE, DE UN NEUROCIRUJANO
OTRA DE LAS INNUMERABLES CONSTANCIAS, ESTA VEZ DE UN CIENTÍFICO ESCÉPTICO
La revista Newsweek sorprendió a propios y extraños con una publicación en la que el protagonista es un prestigiado neurocirujano, al cual le tocó vivir una de esas experiencias en las que la ciencia suele ser muy hermética y escéptica, una historia por demás interesante de principio a fin...
Bien vale la pena terminar de leerla, tocará algo en lo más profundo de nosotros.
¿En dónde carajo está el infierno?
Introducción: La famosa revista Newsweek sorprendió a muchos en su edición de Octubre 2012 con una portada y un titular impactante: "El cielo es real - La experiencia de un Doctor en el más allá". La revista publica un artículo escrito por un prestigioso neurocirujano estadounidense que luego de haber vivido una Experiencia Cercana a la Muerte (ECM), asegura haber visto y viajado al más allá. Presentamos a continuación la traducción completa de la nota de Newsweek.
Como neurocirujano, yo no creía en el fenómeno de las experiencias cercanas a la muerte. Hijo de un neurocirujano, crecí en un mundo científico. He seguido el camino de mi padre y me convertí en un neurocirujano académico, enseñando en Harvard Medical School y otras universidades. Entiendo lo que ocurre en el cerebro cuando las personas están a punto de morir, y siempre había creído que había una buena explicación científica para los viajes celestiales fuera del cuerpo, descritos por aquellos que escapaban a la muerte por poco.
El cerebro es un mecanismo sorprendentemente sofisticado pero extremadamente delicado. Si se reduce la cantidad de oxígeno que recibe, así sea la cantidad más pequeña, este reaccionará. No era una gran sorpresa que las personas que habían sufrido un traumatismo grave regresaran de sus experiencias con historias extrañas. Pero eso no significaba que habían viajado a algún lugar real.
Aunque me consideraba un creyente cristiano, era más de título que de creencia real. No me molestaban los que querían creer que Jesús era más que simplemente un buen hombre que había sufrido a manos del mundo. Simpatizaba profundamente con aquellos que querían creer que había un Dios en alguna parte ahí fuera que nos amaba incondicionalmente. De hecho, envidiaba a esas personas la seguridad que esas creencias sin duda les proporcionaban. Pero como científico, simplemente creía que era incorrecto creer en eso.
En el otoño de 2008, sin embargo, después de siete días en un estado de coma en el que se inactivó la parte humana de mi cerebro, el neocórtex, experimenté algo tan profundo que me dio una razón científica para creer en la conciencia después de la muerte.
Se cómo pronunciamientos como el mío les suenan a los escépticos, así que voy a contar mi historia con la lógica y el lenguaje del científico que soy.
Muy temprano por la mañana, hace cuatro años, me desperté con un dolor de cabeza muy intenso. En cuestión de horas, mi corteza entera - toda la parte del cerebro que controla el pensamiento y la emoción, y que en esencia que nos hace humanos - se había apagado. Los médicos del Hospital General de Lynchburg en Virginia , un hospital donde yo mismo trabajaba como neurocirujano, determinaron que de alguna manera había contraído una meningitis bacteriana muy poco frecuente que ataca sobre todo a los recién nacidos. Bacterias de e. coli habían penetrado en mi líquido cefalorraquídeo y estaban comiendo mi cerebro.
Cuando entré en la sala de emergencias aquella mañana, mis posibilidades de supervivencia en algo más que un estado vegetativo ya eran bajas. Pronto estas posibilidades cayeron a casi nulas. Durante siete días estuve en un coma profundo, mi cuerpo sin respuestas, mis funciones cerebrales superiores totalmente fuera de línea.
Luego, en la mañana de mi séptimo día en el hospital, mientras mis médicos consideraban si se suspendía el tratamiento, mis ojos se abrieron de golpe.
No hay una explicación científica para el hecho de que mientras mi cuerpo estaba en estado de coma, mi mente - mi conciencia, mi yo interior - estaba viva y bien. Mientras las neuronas de mi corteza cerebral fueron aturdidas hasta su total inactividad por las bacterias que las habían atacado, mi conciencia liberada del cerebro había viajado a una diferente y mayor dimensión del universo: una dimensión que nunca había soñado que podía existir, y que mi viejo yo, previo al coma ,hubiera estado más que feliz explicando que se trataba de una simple imposibilidad.
Pero esa dimensión, a grandes rasgos, la misma que describen incontables personas que han vivido experiencias cercanas a la muerte u otros estados místicos, está allí. Existe, y lo que vi y aprendí allí me ha puesto literalmente en un mundo nuevo: un mundo en el que somos mucho más que nuestros cerebros y cuerpos, y donde la muerte no es el final de la conciencia, sino más bien un capítulo de un vasto e incalculablemente positivo viaje.
No soy la primera persona en tener evidencia de que la conciencia existe más allá del cuerpo. Breves y maravillosos destellos de este reino son tan antiguos como la historia humana. Pero hasta donde yo sé, nadie antes que yo haya viajado alguna vez a esta dimensión (a), mientras su corteza estaba completamente apagada, y (b), mientras que su cuerpo estaba bajo observación médica al minuto, como lo estuvo mi cuerpo durante los siete días completos de mi estado de coma.
Todos los argumentos principales en contra de las experiencias cercanas a la muerte sugieren que estas experiencias son el resultado de un mínimo, transitorio, o parcial mal funcionamiento de la corteza cerebral. Sin embargo, mi experiencia cercana a la muerte no tuvo lugar mientras mi corteza estaba funcionando mal, sino mientras estaba simplemente apagada. Esto se desprende claramente de la gravedad y la duración de mi meningitis, y de la complicación cortical global documentada por los escaneos TC y exámenes neurológicos. Según el conocimiento médico actual sobre el cerebro y la mente, no hay absolutamente ninguna manera de que yo pudiera haber experimentado ni siquiera una conciencia débil y limitada durante mi tiempo en el estado de coma, y mucho menos la odisea híper vívida y completamente coherente que experimenté.
Me tomó meses aceptar lo que me pasó. No sólo la imposibilidad médica de que había estado consciente durante mi coma, pero más importante aún, las cosas que sucedieron durante ese tiempo. Hacia el comienzo de mi aventura, yo estaba en un lugar de nubes. Grandes, esponjosas, de color rosa-blanco, que se presentaron nítidamente en contraste con el profundo cielo negro-azul.
Más alto que las nubes, inconmensurablemente más alto, una multitud de seres transparentes y brillantes se movían trazando arcos por el cielo, dejando largos trazos como serpentinas detrás de ellos.
¿Pájaros? ¿Ángeles? Estas palabras las registré más tarde, cuando estaba escribiendo mis recuerdos. Pero ninguna de estas palabras hace justicia a estos seres, que eran, sencillamente, diferentes a todo lo que he conocido en este planeta. Eran más avanzados. Formas superiores.
Un sonido, enorme y retumbante como un canto glorioso, descendió desde lo alto, y me pregunté si los seres alados lo estaban produciendo. Nuevamente, pensando en ello más tarde, se me ocurrió que la alegría de estas criaturas mientras volaban alto era tal, que tenían que emitir este sonido, y que si la alegría no salía de ellos de esta manera entonces simplemente no serían capaces de contenerla. El sonido era palpable y casi material, como una lluvia que se puede sentir en tu piel, pero que no te moja.
Ver y escuchar no estaban separados en este lugar donde ahora estaba. Podía escuchar la belleza visual de los cuerpos plateados de esos seres brillantes que estaban arriba, y pude ver la perfección creciente, alegre de lo que cantaban. Parecía que no se podía ver o escuchar ninguna cosa en este mundo sin volverse parte de ella, sin unirse con ello de alguna forma misteriosa. Una vez más, desde mi perspectiva presente, me permito sugerir que no se podría mirar “hacia” nada en ese mundo en absoluto, porque la palabra "hacia" en sí misma implica una separación que allí no existía. Cada cosa era distinta, pero cada cosa era también una parte de todo lo demás, al igual que los diseños ricos y entremezclados en una alfombra persa ... o en el ala de una mariposa.
Se vuelve más extraño aún. Durante la mayor parte de mi viaje, alguien más estaba conmigo. Una mujer. Ella era joven, y me acuerdo de cómo era en detalle. Tenía los pómulos altos y ojos profundamente azules. Trenzas doradas enmarcaban su hermoso rostro. La primera vez que la vi, estábamos juntos cabalgando sobre una superficie con un intrincado patrón, que después de un momento me di cuenta que era el ala de una mariposa. De hecho, millones de mariposas estaban alrededor de nosotros, enormes y agitadas olas de ellas, que se zambullían en un bosque y volvían de nuevo a nuestro alrededor. Era un río de vida y color, moviéndose a través del aire. La vestimenta de la mujer era simple, como la de un campesino, pero sus colores en polvo azul, índigo y pastel de naranja-durazno tenían la misma abrumadora y súper vívida vitalidad que todo lo demás. Ella me miró con una mirada que, si la vieras durante cinco segundos, haría que tu vida entera hasta ese punto valiera la pena, sin importar lo que haya ocurrido en ella hasta ahora. No era una mirada romántica. No era una mirada de amistad. Era una mirada que de alguna manera estaba más allá de todo esto, más allá de todos los diferentes tipos de amor que tenemos aquí en la tierra. Era algo superior, que contenía todos estos tipos de amor en si mismo, mientras al mismo tiempo era mucho mayor que todos ellos.
Sin pronunciar una sola palabra, ella me habló. El mensaje me atravesó como un viento, y al instante comprendí que era cierto. Lo supe de la misma manera en que supe que el mundo que nos rodeaba era real, no era una fantasía pasajera e insustancial.
El mensaje tenía tres partes, y si tuviera que traducirlas al lenguaje terrenal, sería algo como esto:
"Ustedes son amados y apreciados, muchísimo y para siempre."
"No tienes nada que temer."
"No hay nada que puedas hacer el mal."
El mensaje me inundó con una inmensa y loca sensación de alivio. Era como si me hubieran entregado las reglas de un juego al que había estado jugando toda mi vida sin nunca haberlo comprendido plenamente.
"Te vamos a mostrar muchas cosas aquí", dijo la mujer, una vez más, sin llegar a utilizar estas palabras, sino transmitiéndome directamente su esencia conceptual. "Pero eventualmente vas a regresar".
Para ello, sólo tenía una pregunta.
¿Regresar a dónde?
Un viento cálido soplaba, como los que surgen en los días más perfectos de verano, sacudiendo las hojas de los árboles y fluyendo como agua celestial. Una brisa divina. Esto cambió todo, transformando el mundo a mi alrededor en una octava incluso más alta, una vibración más alta.
A pesar de que aun tenía una pequeña función del lenguaje, al menos la idea que tenemos de él en la Tierra, sin decir palabras comencé a formular preguntas a este viento, y al ser divino que sentía que trabajaba detrás de él o dentro de él.
¿Dónde está este lugar? ¿Quién soy yo? ¿Por qué estoy aquí?
Cada vez que expresé silenciosamente una de estas preguntas, la respuestas llegaron inmediatamente, en una explosión de luz, color, amor y belleza que soplaba a través de mí como una ola rompiendo. Lo más importante de estas explosiones es que no callaban mis preguntas abrumándolas. Respondían a las preguntas, pero de una forma que pasaba el lenguaje por alto. Los pensamientos me entraban directamente. Pero no era pensamiento como lo experimentamos en la Tierra. No era vago, inmaterial o abstracto. Estos pensamientos eran sólidos e inmediatos, más calientes que el fuego y más húmedos que el agua, y mientras los recibía era capaz de comprender al instante y sin esfuerzo conceptos que me habría llevado años comprender plenamente en mi vida terrenal.
Seguí avanzando y me encontré ingresando en un inmenso vacío, completamente oscuro, infinito en tamaño, pero también infinitamente reconfortante. Era profundamente negro pero a la vez rebosante de luz: una luz que parecía venir de un orbe brillante que ahora sentía más cerca de mí. El orbe era una especie de “intérprete” entre mí y esta vasta presencia que me rodeaba. Era como si yo estuviera naciendo a un mundo más grande, y el propio universo era como un útero cósmico gigante y el orbe (que sentí estaba conectado de alguna manera con, o incluso era idéntico a la mujer sobre el ala de la mariposa) fue guiándome a través de él.
Más tarde, cuando volví, me encontré con una cita del Siglo XVII, del poeta cristiano Henry Vaughan, que estuvo muy cerca de describir este lugar mágico, este núcleo vasto y negro como tinta, que era el hogar de la misma Divinidad.
“Hay, dicen algunos, en Dios, una oscuridad profunda pero deslumbrante”.
Eso era exactamente: una negra oscuridad que también estaba rebosante de luz.
Sé muy bien cuan extraordinario, cuan francamente increíble, todo esto suena. Si alguien, incluso un médico, me hubiera contado una historia como ésta en los viejos tiempos, hubiera estado bastante seguro de que estaba bajo el hechizo de algún delirio. Pero lo que me pasó fue, lejos de ser delirante, tan real o más real que cualquier otro acontecimiento en mi vida. Eso incluye el día de mi boda y el nacimiento de mis dos hijos.
Lo que me pasó exige una explicación.
La física moderna nos dice que el universo es una unidad que es indivisible. Aunque parece que vivimos en un mundo de separación y diferencia, la física nos dice que debajo de la superficie, cada objeto y acontecimiento en el universo está completamente entretejido con todos los demás objetos y eventos. No hay verdadera separación.
Antes de mi experiencia de estas ideas eran abstracciones. Hoy son realidades. El universo no sólo está definido por la unidad, sino también, ahora lo sé, definido por el amor. El universo como lo experimenté en mi estado de coma es - he descubierto con sorpresa y alegría- el mismo sobre el cual tanto Einstein y Jesús habían hablado en sus (muy) diferentes maneras.
He pasado décadas como neurocirujano en algunas de las instituciones médicas más prestigiosas de nuestro país. Sé que muchos de mis compañeros se aferran, como yo en el pasado, a la teoría de que el cerebro, y en particular la corteza, genera la conciencia y de que vivimos en un universo desprovisto de cualquier tipo de emoción, y mucho menos del amor incondicional que ahora se que Dios y el universo tienen hacia nosotros. Pero esa creencia, esa teoría, ahora yace rota a nuestros pies. Lo que me pasó la destruyó, y tengo la intención de pasar el resto de mi vida investigando la verdadera naturaleza de la conciencia y difundiendo el hecho de que somos más, mucho más, que nuestro cerebro físico, lo más claro que pueda, tanto hacia mis colegas científicos como hacia la gente en general.
No espero que esto sea una tarea fácil, por las razones que he descrito anteriormente. Cuando el castillo de una vieja teoría científica comienza a mostrar líneas de falla, al principio nadie quiere prestar atención. En primer lugar, el antiguo castillo simplemente ha tomado mucho trabajo para ser construido, y si se cae, uno completamente nuevo tendrá que ser construido en su lugar.
Esto lo aprendí de primera mano después de que estuve lo suficientemente bien como para volver a salir al mundo y hablar con otras personas -personas, es decir, que no sean mi sufrida esposa, Holley, y nuestros dos hijos-, acerca de lo que me había pasado. Las miradas de incredulidad cortés, especialmente entre mis amigos médicos, pronto me hicieron ver la gran tarea que tendría para que la gente comprendiera la enormidad de lo que había visto y experimentado esa semana mientras mi cerebro estaba apagado.
Uno de los pocos lugares en los que no tuve problemas para transmitir mi historia era un lugar que antes de mi experiencia había visto bastante poco: la iglesia. La primera vez que entré en una iglesia después de mi coma, veía todo con ojos nuevos. Los colores de los vitrales me recordaron la luminosa belleza de los paisajes que había visto en el mundo de arriba. Las notas bajas profundas del órgano me recordaron cómo los pensamientos y emociones en ese mundo son como olas que se mueven a través de ti. Y, lo más importante, una pintura de Jesús partiendo el pan con sus discípulos evocó el mensaje que permanece en el corazón mismo de mi viaje: que somos amados y aceptados incondicionalmente por un Dios aun más grande e insondablemente glorioso que el que me habían enseñado de niño en la escuela dominical.
Hoy en día muchos creen que las verdades espirituales vivas de la religión han perdido su poder, y que la ciencia, no la fe, es el camino a la verdad. Antes de mi experiencia tenía una fuerte sospecha de que ese era el caso para mí.
Pero ahora entiendo que esta opinión es demasiado simple. El hecho cierto es que la imagen materialista del cuerpo y el cerebro como los productores, en lugar de los vehículos, de la conciencia humana, está condenada. En su lugar, una nueva visión de la mente y el cuerpo va a surgir, y de hecho ya está emergiendo. Este punto de vista es científico y espiritual en igual medida y valorará lo que los más grandes científicos de la historia siempre se han valorado por sobre todo: la verdad.
Esta nueva imagen de la realidad tomará mucho tiempo en armarse. No va a estar terminada en mi tiempo, o incluso, sospecho, tampoco en el tiempo de mis hijos. De hecho, la realidad es demasiado vasta, demasiado compleja y demasiado irreductiblemente misteriosa para que una imagen de ella alguna vez llegue a estar absolutamente completa. Pero, en esencia, esta imagen mostrará al universo en evolución, multidimensional, y conocido en detalle hasta cada uno de sus últimos átomos por un Dios que nos cuida mucho más profunda y apasionadamente que cualquier padre que alguna vez haya amado a su hijo.
Aun sigo siendo un doctor, y aun sigo siendo un hombre de ciencia, casi exactamente igual a como era antes de que tuviera mi experiencia. Pero en un nivel más profundo soy muy diferente a la persona que era antes, porque he podido vislumbrar esta imagen de la realidad que está surgiendo. Y puedes creerme cuando te digo que va a valer la pena cada pequeño paso de la labor que nos llevará, y a los que vienen después de nosotros, para llegar a comprenderla bien.
Dr. Eben Alexander, The Daily Beast, 08 de Octubre 2012
Posted by teresa estrada angulo on 6 February, 2013
LES COMPARTO ESTA EXTRAORDINARIA EXPERIENCIA CERCANA A LA MUERTE, DE UN NEUROCIRUJANO
OTRA DE LAS INNUMERABLES CONSTANCIAS, ESTA VEZ DE UN CIENTÍFICO ESCÉPTICO
La revista Newsweek sorprendió a propios y extraños con una publicación en la que el protagonista es un prestigiado neurocirujano, al cual le tocó vivir una de esas experiencias en las que la ciencia suele ser muy hermética y escéptica, una historia por demás interesante de principio a fin...
Bien vale la pena terminar de leerla, tocará algo en lo más profundo de nosotros.
¿En dónde carajo está el infierno?
Introducción: La famosa revista Newsweek sorprendió a muchos en su edición de Octubre 2012 con una portada y un titular impactante: "El cielo es real - La experiencia de un Doctor en el más allá". La revista publica un artículo escrito por un prestigioso neurocirujano estadounidense que luego de haber vivido una Experiencia Cercana a la Muerte (ECM), asegura haber visto y viajado al más allá. Presentamos a continuación la traducción completa de la nota de Newsweek.
Como neurocirujano, yo no creía en el fenómeno de las experiencias cercanas a la muerte. Hijo de un neurocirujano, crecí en un mundo científico. He seguido el camino de mi padre y me convertí en un neurocirujano académico, enseñando en Harvard Medical School y otras universidades. Entiendo lo que ocurre en el cerebro cuando las personas están a punto de morir, y siempre había creído que había una buena explicación científica para los viajes celestiales fuera del cuerpo, descritos por aquellos que escapaban a la muerte por poco.
El cerebro es un mecanismo sorprendentemente sofisticado pero extremadamente delicado. Si se reduce la cantidad de oxígeno que recibe, así sea la cantidad más pequeña, este reaccionará. No era una gran sorpresa que las personas que habían sufrido un traumatismo grave regresaran de sus experiencias con historias extrañas. Pero eso no significaba que habían viajado a algún lugar real.
Aunque me consideraba un creyente cristiano, era más de título que de creencia real. No me molestaban los que querían creer que Jesús era más que simplemente un buen hombre que había sufrido a manos del mundo. Simpatizaba profundamente con aquellos que querían creer que había un Dios en alguna parte ahí fuera que nos amaba incondicionalmente. De hecho, envidiaba a esas personas la seguridad que esas creencias sin duda les proporcionaban. Pero como científico, simplemente creía que era incorrecto creer en eso.
En el otoño de 2008, sin embargo, después de siete días en un estado de coma en el que se inactivó la parte humana de mi cerebro, el neocórtex, experimenté algo tan profundo que me dio una razón científica para creer en la conciencia después de la muerte.
Se cómo pronunciamientos como el mío les suenan a los escépticos, así que voy a contar mi historia con la lógica y el lenguaje del científico que soy.
Muy temprano por la mañana, hace cuatro años, me desperté con un dolor de cabeza muy intenso. En cuestión de horas, mi corteza entera - toda la parte del cerebro que controla el pensamiento y la emoción, y que en esencia que nos hace humanos - se había apagado. Los médicos del Hospital General de Lynchburg en Virginia , un hospital donde yo mismo trabajaba como neurocirujano, determinaron que de alguna manera había contraído una meningitis bacteriana muy poco frecuente que ataca sobre todo a los recién nacidos. Bacterias de e. coli habían penetrado en mi líquido cefalorraquídeo y estaban comiendo mi cerebro.
Cuando entré en la sala de emergencias aquella mañana, mis posibilidades de supervivencia en algo más que un estado vegetativo ya eran bajas. Pronto estas posibilidades cayeron a casi nulas. Durante siete días estuve en un coma profundo, mi cuerpo sin respuestas, mis funciones cerebrales superiores totalmente fuera de línea.
Luego, en la mañana de mi séptimo día en el hospital, mientras mis médicos consideraban si se suspendía el tratamiento, mis ojos se abrieron de golpe.
No hay una explicación científica para el hecho de que mientras mi cuerpo estaba en estado de coma, mi mente - mi conciencia, mi yo interior - estaba viva y bien. Mientras las neuronas de mi corteza cerebral fueron aturdidas hasta su total inactividad por las bacterias que las habían atacado, mi conciencia liberada del cerebro había viajado a una diferente y mayor dimensión del universo: una dimensión que nunca había soñado que podía existir, y que mi viejo yo, previo al coma ,hubiera estado más que feliz explicando que se trataba de una simple imposibilidad.
Pero esa dimensión, a grandes rasgos, la misma que describen incontables personas que han vivido experiencias cercanas a la muerte u otros estados místicos, está allí. Existe, y lo que vi y aprendí allí me ha puesto literalmente en un mundo nuevo: un mundo en el que somos mucho más que nuestros cerebros y cuerpos, y donde la muerte no es el final de la conciencia, sino más bien un capítulo de un vasto e incalculablemente positivo viaje.
No soy la primera persona en tener evidencia de que la conciencia existe más allá del cuerpo. Breves y maravillosos destellos de este reino son tan antiguos como la historia humana. Pero hasta donde yo sé, nadie antes que yo haya viajado alguna vez a esta dimensión (a), mientras su corteza estaba completamente apagada, y (b), mientras que su cuerpo estaba bajo observación médica al minuto, como lo estuvo mi cuerpo durante los siete días completos de mi estado de coma.
Todos los argumentos principales en contra de las experiencias cercanas a la muerte sugieren que estas experiencias son el resultado de un mínimo, transitorio, o parcial mal funcionamiento de la corteza cerebral. Sin embargo, mi experiencia cercana a la muerte no tuvo lugar mientras mi corteza estaba funcionando mal, sino mientras estaba simplemente apagada. Esto se desprende claramente de la gravedad y la duración de mi meningitis, y de la complicación cortical global documentada por los escaneos TC y exámenes neurológicos. Según el conocimiento médico actual sobre el cerebro y la mente, no hay absolutamente ninguna manera de que yo pudiera haber experimentado ni siquiera una conciencia débil y limitada durante mi tiempo en el estado de coma, y mucho menos la odisea híper vívida y completamente coherente que experimenté.
Me tomó meses aceptar lo que me pasó. No sólo la imposibilidad médica de que había estado consciente durante mi coma, pero más importante aún, las cosas que sucedieron durante ese tiempo. Hacia el comienzo de mi aventura, yo estaba en un lugar de nubes. Grandes, esponjosas, de color rosa-blanco, que se presentaron nítidamente en contraste con el profundo cielo negro-azul.
Más alto que las nubes, inconmensurablemente más alto, una multitud de seres transparentes y brillantes se movían trazando arcos por el cielo, dejando largos trazos como serpentinas detrás de ellos.
¿Pájaros? ¿Ángeles? Estas palabras las registré más tarde, cuando estaba escribiendo mis recuerdos. Pero ninguna de estas palabras hace justicia a estos seres, que eran, sencillamente, diferentes a todo lo que he conocido en este planeta. Eran más avanzados. Formas superiores.
Un sonido, enorme y retumbante como un canto glorioso, descendió desde lo alto, y me pregunté si los seres alados lo estaban produciendo. Nuevamente, pensando en ello más tarde, se me ocurrió que la alegría de estas criaturas mientras volaban alto era tal, que tenían que emitir este sonido, y que si la alegría no salía de ellos de esta manera entonces simplemente no serían capaces de contenerla. El sonido era palpable y casi material, como una lluvia que se puede sentir en tu piel, pero que no te moja.
Ver y escuchar no estaban separados en este lugar donde ahora estaba. Podía escuchar la belleza visual de los cuerpos plateados de esos seres brillantes que estaban arriba, y pude ver la perfección creciente, alegre de lo que cantaban. Parecía que no se podía ver o escuchar ninguna cosa en este mundo sin volverse parte de ella, sin unirse con ello de alguna forma misteriosa. Una vez más, desde mi perspectiva presente, me permito sugerir que no se podría mirar “hacia” nada en ese mundo en absoluto, porque la palabra "hacia" en sí misma implica una separación que allí no existía. Cada cosa era distinta, pero cada cosa era también una parte de todo lo demás, al igual que los diseños ricos y entremezclados en una alfombra persa ... o en el ala de una mariposa.
Se vuelve más extraño aún. Durante la mayor parte de mi viaje, alguien más estaba conmigo. Una mujer. Ella era joven, y me acuerdo de cómo era en detalle. Tenía los pómulos altos y ojos profundamente azules. Trenzas doradas enmarcaban su hermoso rostro. La primera vez que la vi, estábamos juntos cabalgando sobre una superficie con un intrincado patrón, que después de un momento me di cuenta que era el ala de una mariposa. De hecho, millones de mariposas estaban alrededor de nosotros, enormes y agitadas olas de ellas, que se zambullían en un bosque y volvían de nuevo a nuestro alrededor. Era un río de vida y color, moviéndose a través del aire. La vestimenta de la mujer era simple, como la de un campesino, pero sus colores en polvo azul, índigo y pastel de naranja-durazno tenían la misma abrumadora y súper vívida vitalidad que todo lo demás. Ella me miró con una mirada que, si la vieras durante cinco segundos, haría que tu vida entera hasta ese punto valiera la pena, sin importar lo que haya ocurrido en ella hasta ahora. No era una mirada romántica. No era una mirada de amistad. Era una mirada que de alguna manera estaba más allá de todo esto, más allá de todos los diferentes tipos de amor que tenemos aquí en la tierra. Era algo superior, que contenía todos estos tipos de amor en si mismo, mientras al mismo tiempo era mucho mayor que todos ellos.
Sin pronunciar una sola palabra, ella me habló. El mensaje me atravesó como un viento, y al instante comprendí que era cierto. Lo supe de la misma manera en que supe que el mundo que nos rodeaba era real, no era una fantasía pasajera e insustancial.
El mensaje tenía tres partes, y si tuviera que traducirlas al lenguaje terrenal, sería algo como esto:
"Ustedes son amados y apreciados, muchísimo y para siempre."
"No tienes nada que temer."
"No hay nada que puedas hacer el mal."
El mensaje me inundó con una inmensa y loca sensación de alivio. Era como si me hubieran entregado las reglas de un juego al que había estado jugando toda mi vida sin nunca haberlo comprendido plenamente.
"Te vamos a mostrar muchas cosas aquí", dijo la mujer, una vez más, sin llegar a utilizar estas palabras, sino transmitiéndome directamente su esencia conceptual. "Pero eventualmente vas a regresar".
Para ello, sólo tenía una pregunta.
¿Regresar a dónde?
Un viento cálido soplaba, como los que surgen en los días más perfectos de verano, sacudiendo las hojas de los árboles y fluyendo como agua celestial. Una brisa divina. Esto cambió todo, transformando el mundo a mi alrededor en una octava incluso más alta, una vibración más alta.
A pesar de que aun tenía una pequeña función del lenguaje, al menos la idea que tenemos de él en la Tierra, sin decir palabras comencé a formular preguntas a este viento, y al ser divino que sentía que trabajaba detrás de él o dentro de él.
¿Dónde está este lugar? ¿Quién soy yo? ¿Por qué estoy aquí?
Cada vez que expresé silenciosamente una de estas preguntas, la respuestas llegaron inmediatamente, en una explosión de luz, color, amor y belleza que soplaba a través de mí como una ola rompiendo. Lo más importante de estas explosiones es que no callaban mis preguntas abrumándolas. Respondían a las preguntas, pero de una forma que pasaba el lenguaje por alto. Los pensamientos me entraban directamente. Pero no era pensamiento como lo experimentamos en la Tierra. No era vago, inmaterial o abstracto. Estos pensamientos eran sólidos e inmediatos, más calientes que el fuego y más húmedos que el agua, y mientras los recibía era capaz de comprender al instante y sin esfuerzo conceptos que me habría llevado años comprender plenamente en mi vida terrenal.
Seguí avanzando y me encontré ingresando en un inmenso vacío, completamente oscuro, infinito en tamaño, pero también infinitamente reconfortante. Era profundamente negro pero a la vez rebosante de luz: una luz que parecía venir de un orbe brillante que ahora sentía más cerca de mí. El orbe era una especie de “intérprete” entre mí y esta vasta presencia que me rodeaba. Era como si yo estuviera naciendo a un mundo más grande, y el propio universo era como un útero cósmico gigante y el orbe (que sentí estaba conectado de alguna manera con, o incluso era idéntico a la mujer sobre el ala de la mariposa) fue guiándome a través de él.
Más tarde, cuando volví, me encontré con una cita del Siglo XVII, del poeta cristiano Henry Vaughan, que estuvo muy cerca de describir este lugar mágico, este núcleo vasto y negro como tinta, que era el hogar de la misma Divinidad.
“Hay, dicen algunos, en Dios, una oscuridad profunda pero deslumbrante”.
Eso era exactamente: una negra oscuridad que también estaba rebosante de luz.
Sé muy bien cuan extraordinario, cuan francamente increíble, todo esto suena. Si alguien, incluso un médico, me hubiera contado una historia como ésta en los viejos tiempos, hubiera estado bastante seguro de que estaba bajo el hechizo de algún delirio. Pero lo que me pasó fue, lejos de ser delirante, tan real o más real que cualquier otro acontecimiento en mi vida. Eso incluye el día de mi boda y el nacimiento de mis dos hijos.
Lo que me pasó exige una explicación.
La física moderna nos dice que el universo es una unidad que es indivisible. Aunque parece que vivimos en un mundo de separación y diferencia, la física nos dice que debajo de la superficie, cada objeto y acontecimiento en el universo está completamente entretejido con todos los demás objetos y eventos. No hay verdadera separación.
Antes de mi experiencia de estas ideas eran abstracciones. Hoy son realidades. El universo no sólo está definido por la unidad, sino también, ahora lo sé, definido por el amor. El universo como lo experimenté en mi estado de coma es - he descubierto con sorpresa y alegría- el mismo sobre el cual tanto Einstein y Jesús habían hablado en sus (muy) diferentes maneras.
He pasado décadas como neurocirujano en algunas de las instituciones médicas más prestigiosas de nuestro país. Sé que muchos de mis compañeros se aferran, como yo en el pasado, a la teoría de que el cerebro, y en particular la corteza, genera la conciencia y de que vivimos en un universo desprovisto de cualquier tipo de emoción, y mucho menos del amor incondicional que ahora se que Dios y el universo tienen hacia nosotros. Pero esa creencia, esa teoría, ahora yace rota a nuestros pies. Lo que me pasó la destruyó, y tengo la intención de pasar el resto de mi vida investigando la verdadera naturaleza de la conciencia y difundiendo el hecho de que somos más, mucho más, que nuestro cerebro físico, lo más claro que pueda, tanto hacia mis colegas científicos como hacia la gente en general.
No espero que esto sea una tarea fácil, por las razones que he descrito anteriormente. Cuando el castillo de una vieja teoría científica comienza a mostrar líneas de falla, al principio nadie quiere prestar atención. En primer lugar, el antiguo castillo simplemente ha tomado mucho trabajo para ser construido, y si se cae, uno completamente nuevo tendrá que ser construido en su lugar.
Esto lo aprendí de primera mano después de que estuve lo suficientemente bien como para volver a salir al mundo y hablar con otras personas -personas, es decir, que no sean mi sufrida esposa, Holley, y nuestros dos hijos-, acerca de lo que me había pasado. Las miradas de incredulidad cortés, especialmente entre mis amigos médicos, pronto me hicieron ver la gran tarea que tendría para que la gente comprendiera la enormidad de lo que había visto y experimentado esa semana mientras mi cerebro estaba apagado.
Uno de los pocos lugares en los que no tuve problemas para transmitir mi historia era un lugar que antes de mi experiencia había visto bastante poco: la iglesia. La primera vez que entré en una iglesia después de mi coma, veía todo con ojos nuevos. Los colores de los vitrales me recordaron la luminosa belleza de los paisajes que había visto en el mundo de arriba. Las notas bajas profundas del órgano me recordaron cómo los pensamientos y emociones en ese mundo son como olas que se mueven a través de ti. Y, lo más importante, una pintura de Jesús partiendo el pan con sus discípulos evocó el mensaje que permanece en el corazón mismo de mi viaje: que somos amados y aceptados incondicionalmente por un Dios aun más grande e insondablemente glorioso que el que me habían enseñado de niño en la escuela dominical.
Hoy en día muchos creen que las verdades espirituales vivas de la religión han perdido su poder, y que la ciencia, no la fe, es el camino a la verdad. Antes de mi experiencia tenía una fuerte sospecha de que ese era el caso para mí.
Pero ahora entiendo que esta opinión es demasiado simple. El hecho cierto es que la imagen materialista del cuerpo y el cerebro como los productores, en lugar de los vehículos, de la conciencia humana, está condenada. En su lugar, una nueva visión de la mente y el cuerpo va a surgir, y de hecho ya está emergiendo. Este punto de vista es científico y espiritual en igual medida y valorará lo que los más grandes científicos de la historia siempre se han valorado por sobre todo: la verdad.
Esta nueva imagen de la realidad tomará mucho tiempo en armarse. No va a estar terminada en mi tiempo, o incluso, sospecho, tampoco en el tiempo de mis hijos. De hecho, la realidad es demasiado vasta, demasiado compleja y demasiado irreductiblemente misteriosa para que una imagen de ella alguna vez llegue a estar absolutamente completa. Pero, en esencia, esta imagen mostrará al universo en evolución, multidimensional, y conocido en detalle hasta cada uno de sus últimos átomos por un Dios que nos cuida mucho más profunda y apasionadamente que cualquier padre que alguna vez haya amado a su hijo.
Aun sigo siendo un doctor, y aun sigo siendo un hombre de ciencia, casi exactamente igual a como era antes de que tuviera mi experiencia. Pero en un nivel más profundo soy muy diferente a la persona que era antes, porque he podido vislumbrar esta imagen de la realidad que está surgiendo. Y puedes creerme cuando te digo que va a valer la pena cada pequeño paso de la labor que nos llevará, y a los que vienen después de nosotros, para llegar a comprenderla bien.
Dr. Eben Alexander, The Daily Beast, 08 de Octubre 2012
La mecánica cuántica, modelo técnico y práctico hoy dia en el ámbito de la ciencia, ha demostrado la interrelacion entre el pensamiento y la realidad. Experimentos y estudios en Neurologia hablan de la misma reacción y atividad cerebral ya sea si vemos un objeto o nos lo imaginamos .
Estos estudios demuestran la interrelación entre el pensamiento y la realidad. Es decir que cuando creemos que podemos, realmente podemos.
El cerebro no hace diferencias entre lo que ve y lo que imagina porque las mismas redes neuronales están implicadas en el proceso. Para el cerebro es tan real lo que se ve como lo que se siente.
Entonces fabricamos nuestra realidad desde la forma en la que procesamos nuestras experiencias, es decir mediante nuestras emociones.
Según Amit Goswani, el átomo no es una realidad terminada, sino es mucho más maleable de lo que pensábamos. Los átomos no son cosas sino son tendencias (Heinsenberg). La física cuántica solo calcula posibilidades, posibilidades de la conciencia. Entonces ¿quien elige de entre esas posibilidades para que se produzca la experiencia actual? Nadie más que el observador.
Nuestras respuestas emocionales se fabrican en nuestro hipotálamo y hay química para cada una de nuestras emociones.
En el momento en que sentimos una determinada emoción el hipotálamo descarga y libera esos péptidos hacia la sangre que conecta con las células que tienen esos receptores en el exterior. El cerebro actúa como una tormenta que descarga los pensamientos a través de una fisura sináptica.
La célula es como un pequeño hogar de conciencia.
Nuestro cerebro crea el neuropeptido y nuestras células son las que se acostumbran a recibir cada una de las emociones. Ira, alegría, angustia, generosidad. Al acostumbrarnos a ellas se crean hábitos de pensamiento.
Un pensamiento o una emoción crea una nueva conexión que se refuerza cuando pensamos o sentimos algo en repetidas ocasiones. Así es como asociamos situaciones con emociones. Hábitos y emociones operan con la misma mecánica.
Detrás de cada adicción por lo tanto hay un miedo insertado en la memoria celular.
La buena noticia es que cuando rompemos ese círculo vicioso, cuando quebramos esa conexión, el cerebro crea otro puente entre neuronas que es el “pasaje hacia la liberación”.
Podemos desaprender y re aprender nuevas formas de vivir las emociones.
Sandra Guerrieri
Facilitadora Internacional de CMR (Liberación de la memoria en las células)
Saludamos a todos. Como muchos de ustedes lo habrán notado, la acción del los Jinetes se ha llevado a cabo de una manera sincrónica en el corto período que acaba de suceder. Actualmente esta acción es siempre intensa. Esta acción de los Jinetes y su sincronicidad, había sido anunciada por el Comendador de los Ancianos O.M. Aïvanhov. También fue dicho que cuando la acción de los Jinetes se convirtiera en sincrónica a nivel global, sería el indicativo del regreso inminente de KI-RIS-TI. Les comunicamos que esta evidencia está ahora presente.
Este mensaje enviado es breve. Los invitamos a tener en cuenta la importancia de su sentido de abandono y desapego. Ahora más que nunca es completamente necesario dejar a la Inteligencia de la Luz obrar lo que está en marcha. Este no es el momento para tratar de dirigir la Luz a nada, para no crear interferencias con el trabajo de la Luz. Se les pide que sigan manteniendo su atención, tranquilidad y paz.
Para ayudarles en este ejercicio de abandono y desapego, que se espera que sea la única experiencia del ser humano muy pronto, Los invitamos con benevolencia a escuchar a Orionis y a Uriel del 30 de octubre de 2012. Estas intervenciones adquieren toda su importancia y pueden ser desde este momento un excelente acompañamiento para las alineaciones colectivas a las 19 horas (de Francia).
Están todos invitados a una cita colectiva y global, el día 16 de febrero de 2013 a las 19 horas de (Francia). Será una alineación y momento muy importante para que la Inteligencia de la luz pueda obrar sin ningún tipo de interferencia. Se les solicita su abandono y desapego completamente.
Con motivo de esta gran cita colectiva, María presentará así como Miguel y Anael (Ndr: de corazón a corazón.)
***La presente traducción fue realizada por un traductor de Internet y editada por Lucía Montaño. Tratando en lo posible de no modificar el sentido del mensaje porque no hablo francés.
Anexo los enlaces de los mensajes de texto, video en español con la Voz de SaräAmma y audios en español
En el siguiente enlace pueden escuchar las grabaciones originales en francés y si no comprenden el idioma, dejen que la vibración y el sonido obre sobre su consciencia.
Este mensaje puede ser copiado y difundido siempre y cuando se conserven intactos los textos dando crédito al autor y al traductor, publicando sus fuentes de origen.
Todos los mensajes de Bodas Celestiales de: Agosto, a Diciembre de 2012-
... Busca dentro de ti la solución de todos los problemas, hasta de aquellos que creas más exteriores y materiales. Dentro de ti esta siempre el secreto, dentro de ti están todos los secretos. Aún para abrirte camino en la selva virgen, aún para levantar un muro, aún para tender un puente, has de buscar antes, en ti, el secreto. Dentro de ti hay tendidos ya todos los puentes están cortadas dentro de ti las malezas y lianas que cierran los caminos. Todas las arquitecturas están ya levantadas, dentro de ti. Pregunta al arquitecto escondido. Él te dará sus formulas. Antes de ir a buscar el hacha de más filo, la piqueta más dura, la pala más resistente...entra en tu interior y pregunta... Y sabrás lo esencial de todos los problemas y se te enseñará lo mejor de todas las fórmulas, y se te dará la más sólida de todas las herramientas. Y acertarás constantemente, puesto que dentro de ti llevas la luz misteriosa de todos los secretos ...
EL TIEMPO SE ACELERA, Y LA VIDA NO ALCANZA.....¿QUE HACER?
Con la velocidad que suceden los acontecimientos día a día todos sentimos que no nos alcanza el tiempo, que se nos escapa, que todo se acelera y que pareciera que no llegamos. Siempre estamos corriendo, enganchados en un tren que va cada vez más rápido y sintiendo que nos quedamos atrás. Perdemos el momento presente, no lo vivimos, lo pasamos por alto en esta carrera diaria.
Paradójicamente podemos ir a ese ritmo, siempre que nuestra atención esté absolutamente enfocada en cada momento. Cuando éramos niños teníamos esta experiencia de vivir totalmente en el momento presente, con simpleza e inocencia, y la podemos volver a recrear.
Nuestro intelecto vive naturalmente en el pasado o en el futuro, esa es su función, ya que está resolviendo lo que sea que esta dualidad le presenta. Esto provoca un elevado nivel de estrés, temiendo repetir el pasado en el futuro, y esto activa la adrenalina, y el control se torna permanente. Pero en realidad no podemos controlar nada, podemos planear pero no controlar, y sin embargo, el miedo a lo que pueda suceder no nos deja soltar la rigidez de ese control para poder hacer los cambios necesarios.
Entonces, ¿qué podemos hacer? Nada sale como lo planeamos, hacemos lo mismo de siempre y vemos que ya no funciona. Tenemos una idea de cómo solíamos hacerlo, lo aplicamos, ¡y no va! Es como utilizar los métodos de antes de la internet a este tiempo. ¡Imposible! Pero nuestras mentes a veces tienen esa brecha, experimentan esa diferencia. Y no se trata de decir que no a lo que está sucediendo, se trata de abrirnos a cambiar.
Podemos descubrir el poder del momento presente. Podemos soltar la rigidez de las viejas formas y abrirnos a lo que es el ahora. Podemos recrearnos en cada momento de acuerdo a lo que la vida nos presenta. Nunca es tarde, podemos soltar el bagaje que nos limita, ahora.
En este momento, podemos permitir que los cambios sucedan, que lo viejo encuentre su camino de salida, y confiar en lo nuevo que se presenta, o al menos abrirnos a ello. La insania es el hacer siempre lo mismo y esperar un resultado diferente. Y sin embargo así vivimos a diario. Hacemos siempre lo mismo y nos peleamos con lo que sucede porque es siempre lo mismo también.
Hoy les propongo ver en cada momento como podemos hacer algo diferente y abrirnos a sentir, ver y experimentar el resultado, sin expectativas y con inocencia. Tal como les cuento en mi libro y película, vivimos como si estuviéramos mirando a través de una ventana sucia, teñida por nuestras experiencias y viendo entonces sólo lo que nuestra percepción nos permite ver. Al nacer, esa ventana estaba limpia. Hoy la podemos limpiar otra vez.
La percepción de escasez, por ejemplo, hace que demos a la vida un poquitín, para estar seguros, y sin embargo esperamos de vuelta todo. Si nos abrimos más, si damos más, podremos recibir más, nuestra percepción va a ir cambiando, porque la vida se trata de aquello que tú le das, y de aquello que tú eliges en cada momento.
Entonces, por ejemplo, si le das a la vida, a tu experiencia, un ciento por ciento, vas a obtener un millón por ciento de vuelta, si le das un 40% obtendrás eso mismo, y si le das incluso un 90%, obtendrás no más que un 90% de vuelta.
Para ejemplificar esto: ¿Vieron cuando no tienen ganas de hacer algo por x motivo y lo hacen igual, pero a medias? ¿Han notado que generalmente el resultado no es satisfactorio?
Entonces, lo que harás es tu elección y lo que recibirás también. Si lo das todo, vas a obtener de vuelta más de lo que tu imaginación pueda concebir. Obtendrás todo, obtendrás el paraíso en la tierra. ¿Por qué? Porque no serás ya prisionero del miedo, porque la vida la caminas con el color de la confianza y la entrega, porque el amor incondicional en tu corazón te guía momento a momento. Y así no podrás crear nada menos que lo mejor para ti y los que te rodean, y sin duda crearás dicha, paz y más amor en cada momento.
Compartido con mucho cariño,
Isolda
-- -- LA ESPIRITUALIDAD MÁS EXPANDIDA ES EL AMOR EN VERDAD ILUMINADO CON VALORES APLICADOS. SOCIEDAD BIOSÓFICA NICARAGUA
Posted by ♥ ESCUELA ONLINE ♥ YO SOY LUZ ♥ on 5 February, 2013
Cuando nos encontramos con nuestra alma gemela o con un alma afín, lo que más deseamos es compartir nuestro amor.
Pero... ¿realmente sabemos lo que es compartir el amor?.
Compartir el amor es dar... darle y mostrarle nuestro amor a ese ser que provoca en ti esas sensaciones tan maravillosas que te transportan a una dimensión donde solo existe la felicidad y la plenitud.
Si nos centramos en sentir esto y compartirlo con el ser que amamos, automáticamente vamos a ser correspondidos con la misma energía, la energía del amor puro que sale del corazón.
Pero si en lugar de dar, esperamos a que nos den primero, a que nos "demuestren"...
Si en lugar de dar, "exigimos" que el otro cumpla nuestras espectativas... NUNCA NOS VA A LLEGAR ESE AMOR QUE ANHELAMOS!.
Si no eres capaz de dar un amor desinteresado, solo porque amas, no podrás recibirlo... pero si superas tus miedos e inseguridades y actúas valientemente ofreciéndole a tu ser amado todo tu amor sin medida, sin cortapisas, sin condiciones... TE ASEGURO QUE SERÁS CORRESPONDID@ DE LA MISMA FORMA!... CON AMOR PURO!.
Y para conseguir eso, para poder entregarte al amor desde el corazón, solo con la intención de dar y ofrecer tu amor al ser que amas, solo hace falta una cosa antes que también es una actitud valiente porque es darle el poder al amor y desbancar al miedo, a los complejos y a las inseguridades... eso que falta, la única cosa es AMARTE A TÍ MISMO DESDE EL CORAZÓN Y ACEPTANDO EL SER DE LUZ QUE ERES!.
Desde mi corazón te ofrezco mi amor y deseo que tu hagas lo mismo contigo y con el ser que amas que llegará cuando tu te ames de verdad.