Sherlock Homes y el Dr. Watson se fueron a pasar unos días de campamento.
Tras una buena cena y una botella de vino se desearon buenas noches y se acostaron en sus respectivos sacos de dormir.
Horas más tarde Holmes se despertó y llamó con el codo a su fiel amigo:
- Watson mira al cielo y díme qué ves
- Veo millones de estrellas… - Y eso, ¿qué te indica? - volvió a preguntar Holmes. Watson pensó por un minuto y, decidido a impresionar a su amigo con sus dotes deductivas, contestó:
- Desde un punto de vista astronómico me indica que existen millones de galaxias y potencialmente por lo tanto billones de planetas.
- Astrológicamente hablando me indica que Saturno está en conjunción con Leo.
- Cronológicamente, deduzco que son aproximadamente las 3:15 de la madrugada
- Teológicamente puedo ver que Dios es Todopoderoso y que nosotros somos pequeños e insignificantes. - Meteorológicamente intuyo que mañana tendremos un hermoso y soleado día.Y a usted, ¿qué le indica, mi querido Sherlock? Tras un corto silencio Holmes habló:
¿Cómo explicar el gran retorno de los antepasados con la psicoterapia? Freud no ignoraba su importancia: ninguno de nosotros está sólo determinado por el triángulo papá-mamá-bebé, sino por una cascada de influencias que llegan de todo nuestro árbol genealógico.
Sin embargo, ya tenía suficente trabajo con el complejo de Edipo y, conscientemente aparcó el estudio de los antepasados. Hemos tenido que esperar un siglo para que los psicoanalistas reconozcan la dimensión transgenealógica.
Y, de repente, este reconocimiento se ha convertido en un movimiento. Bajo el lema estés donde estés tu familia siempre está contigo: acéptala y bendícela pero libérate de ella, la psicogenealogía emerge en muchas prácticas y escuelas.
Y este libro las presenta a través de siete entrevistas con los siete principales actores de este movimiento: Anne Ancellin Shützenberger, Alejandro Jodorowsky, Bert Hellinger, Didier Dumas, Chantal Rialland, Serge Tisseron y Vicent de Gaulejac.
Les sugiero bajar el libro dentro de las 72 horas, ya que por instrucciones de ning, no podemos publicar libros. (Derechos de autor)