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martes, 5 de febrero de 2013

Momento presente, momento maravilloso 2

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Momento presente, momento maravilloso 2

Al abrir la ventana

Al abrir la ventana nos asomamos al dharmakaya. ¡Qué maravillosa es la vida!

Atenta a cada momento, mi mente es clara como un río en calma.

Probablemente, después de levantarte abrirás la ventana y mirarás al exterior. Puede que incluso te guste abrir la ventana y sentir el frescor de la mañana y el rocío en el césped. Pero ¿de verdad lo que ves es “lo de afuera”? En realidad es nuestra propia mente. Según el sol  envía sus rayos a través de la ventana, tú ya no eres el mismo. Eres la maravillosa vista desde la ventana. Eres dharmakaya.

Literalmente dharmakaya significa el cuerpo (kaya) de las Enseñanzas (dharma) del  Buda, la manera de comprender y amar. Antes de morir el Buda les dijo a sus discípulos: “sólo mi cuerpo físico perecerá, mi cuerpo de dharma permanecerá con vosotros para siempre”. En el budismo mahayana esta palabra ha llegado a significar “todo lo que existe”. Todos los fenómenos, como el canto  de un pájaro, los tibios rayos del sol, una taza de té caliente, etc.…, son manifestaciones del dharmakaya. Nosotros también somos de la misma naturaleza que esas maravillas del Universo.

Cuando abrimos la ventana y buscamos en el dharmakaya, podemos ver que la vida es infinitamente maravillosa, y en ese momento, debemos decidir estar despiertos a lo largo del día entero, dando vida  a la alegría, la paz, la libertad y la armonía en nuestras vidas. Cuando lo hacemos así, nuestra mente se vuelve clara como un río en calma.