MI PROPUESTA.
Lo pongo fácil, eso de la sabiduría.
Todo está hecho, dice el sabio, solo hay que estar en un desarrollado estado pendiente, capaz de estimularse con la aparición de cualquier hecho y darle nutrición, en atención, para que siga desenvolviéndose en su curso y se muestre en todo su esplendor.
Eso quiere decir que la sabiduría es cuestión de seguir cursos, al principios, verdaderos hilitos, hasta QUE REUNIENDOSE, SOLITOS, forman ríos formidables, para desembocar en la sabiduría del océano inmenso de la vida.
El sabio no es el sabio, la sabiduría está en la existencia misma y el sabio solo la capta.
