Por su metabolismo anaeróbico, el cáncer consume primariamente glucosa. Debido a su ineficiencia para usarla, los cánceres tienen un apetito voraz por la glucosa. Es por esto que el exceso de consumo…...
EL CÁNCER SE ALIMENTA DE AZÚCAR… sin alimento, no sobrevive. Por su metabolismo anaeróbico, el cáncer consume primariamente glucosa. Debido a su ineficiencia ...para usarla, los cánceres tienen un apetito voraz por la glucosa. Es por esto que el exceso de consumo de azúcares tiende a promover el crecimiento del cáncer. La Stevia es el edulcorante ideal para casos de cáncer y apto para todo tipo de persona. Es sorprendente observar que la Medicina Convencional en el área de la Oncología no considera dentro de un Plan de Tratamiento Integral, este simple concepto: “El Cáncer se alimenta de Azúcar”. Como tampoco se les ofrece una terapia de nutrición con base científica, más allá de recomendarle a los pacientes “alimentos saludables “. La mayoría de los pacientes reciben poca o nada “Asesoría nutricional “la que debe ser en particular destinada a la lucha contra el cáncer. Eso quiere decir por un lado hacer un terreno lo menos propicio para que la célula cancerígena se desarrolle o se disemine y por el otro fortalecer el sistema inmunológico de manera que sea el propio organismo que se defienda y destruya el cáncer. Las medicinas Alternativas o Complementarias, conocen muy bien esto, especialmente la llamada Medicina Biológica y uno de sus principios en la terapia, es eliminar el principal combustible favorito del cáncer: la Glucosa. La explicación de este fenómeno se la debemos al Dr. Otto Warburg, Premio Nobel en Medicina en 1931, quien descubrió por primera vez que las células cancerígenas tienen un metabolismo energético diferente al de las células sanas. En términos simples es que las células cancerígenas consumen 3 a 4 veces más glucosa que las normales, pero ésta glucosa no se transforma en ATP ( Energía) sino que fermenta en la célula, produciendo “ ácido láctico “ como deshecho, así el tumor tiene un ph más ácido, terreno fértil para su desarrollo, así les confiere la propiedad por un lado de ser más agresivas y más resistente a los tratamientos y por otro este ineficiente proceso de metabolismo energético hace que el cáncer desperdicie energía y el paciente se siente fatigado, cansado y mal nutrido. Esta es una de las razones del por qué el 40% de los pacientes de cáncer mueren por malnutrición y caquexia. De ahí que las terapias contra el cáncer deben regular los niveles de Glucosa a través de la dieta, suplementos nutricionales y una orientación profesional acompañada de al autodisciplina del paciente. El objetivo no es eliminar azúcares o carbohidratos completamente de la dieta sino mantener los niveles de glucosa en unos márgenes estrechos para conseguir matar de inanición al cáncer y fortalecer el Sistema Inmunológico. En este aspecto la ingesta de azúcar debe ser eliminada, sumado a que la azúcar blanca es una sustancia tan aditiva como las drogas, que provoca estragos en el organismo. Cuando consumimos azúcar el sistema inmunológico se debilita durante 6 horas, situación bastante amenazante para el paciente con Cáncer, que ya tiene su sistema inmunológico bastante deprimido, sumado a que el azúcar blanca no nos aporta nada nutritivo, por el contrario, roba vitaminas y minerales principalmente del grupo B, tan necesarias para el paciente con cáncer. Una de las alternativas desarrolladas por la industria para reemplazar el azúcar ha sido la “Fructosa” sin embargo se ha comprobado que esta aunque se denomine igual que la fructosa de la fruta, no es tal, es un químico y que el cuerpo no la metaboliza como la fructosa natural, porque la considera como extraña. ¿LA SOLUCIÓN ES SUSTITUIR EL AZÚCAR POR ENDULZANTES ARTIFICIALES? Lamentablemente como dice el refrán “Muchas veces es peor el remedio que la enfermedad” Vamos por parte: LA SUCRALOSA: es básicamente azúcar clorada y por lo tanto presenta muchos de los riesgos del cloro. Las dioxinas son un subproducto del procesado del cloro, un carcinógeno muy potente 300.000 veces más que el pesticida DDT (diclorodifeniltricloroetano). LA SACARINA: También es un cancerígeno, que ha sido prohibido en muchos países en el mundo. EL ASPARTAME: sin duda el más nocivo de los edulcorantes Produce alteraciones a nivel Sistema Nervioso Central, Hepático etc. Tumores en el cerebro, esclerosis múltiple, Lupus epilepsia, síndrome de fatiga crónica, el mal de Parkinson, Alzheimer, linfomas, defectos de nacimiento, fibromialgia y diabetes, entre otras. Y por increíble que parezca de hecho los edulcorantes artificiales engordan y son iguales de perjudiciales que el azúcar para los diabéticos. Considerando además que existe una estrecha relación entre Diabetes y Cáncer. Lo que ha sido demostrado por varios estudios los cuales han revelado desde hace tiempo la relación que existe entre la Diabetes y el riesgo aumentado de padecer Cáncer, (páncreas, cólon, hígado y otros cánceres) como también la relación en el aumento del avance del Cáncer y la mortalidad en los pacientes diabéticos. Frente a toda esta problemática ¿cuál es la solución para endulzar nuestros alimentos y no dañar el organismo? La respuesta es que ahora lo podemos hacer de una forma natural y además que nos beneficie con un producto maravilloso, son las hojas de Stevia. ¿QUÉ ES LA STEVIA? La Stevia es un arbusto cuyos extractos son 300 veces más dulces que el azúcar... pero sin calorías. Este ha sido el endulzante de los indios guaraníes por siglos y será el gran hito en el mundo de las dietas y como tratamiento natural de muchas patologías en especial el CANCER y la Diabetes. STEVIA, DULCE REVOLUCIÓN Su nombre científico es Stevia Rebaudiana. Esta hierba es conocida también como “Hierba Dulce” (Ka-á he-é o Caá-jhe-é) y nos ofrece una gran cantidad de beneficios para nuestra salud. La Stevia, es una planta originaria de Paraguay, cuyo extracto endulza 300 veces más que el azúcar común, y no aporta ni una caloría. A diferencia de los demás edulcorantes, la Stevia resiste altas temperaturas sin volverse tóxica, lo que permitirá industrializar un mayor número de productos dietéticos. Se sabe que muchas compañías importantes ya están pensando en incorporarla. Sus beneficios también llegan a quienes la consumen. Estudios de la Universidad de Aarhus, en Dinamarca, la presentan como un excelente coadyuvante al tratamiento de la diabetes tipo 2, mientras que descubrimientos hechos en Taiwán indican que es eficaz para la prevención de problemas cardíacos. Por todas sus propiedades esta hierba dulce es beneficiosa en muchas otras patologías y especialmente el Cáncer, considerando que es una enfermedad que compromete muchos sistemas y los pacientes tienen muchas veces patologías asociadas., como diabetes, hipertensión, infecciones, obesidad (Cáncer de Mama), fatigabilidad etc. Propiedades Químicas de Las hojas de Stevia El sabor dulce de la planta se debe a un glucósido llamado esteviosida, compuesto de glucosa, y rebaudiosida. Las hojas de Stevia en su forma natural son 15 veces más dulce que el azúcar de mesa (sucrosa). Y el extracto es de 100 a 300 veces más dulce que el azúcar. La concentración de steviósidos y rebaudiósidos en la hoja seca es de 6% a 10%, habiéndose registrado ocasionalmente valores extremos de 14%. Diversos análisis de laboratorio han demostrado que las hojas de Stevia es extraordinariamente rica en: - Hierro, Manganeso, Cobalto y Vitamina C - No contiene cafeína. - Los cristales en estado de pureza funden a 238° C. - Se mantiene su sabor estable a altas y bajas temperaturas. - No fermenta. - Es soluble en agua, alcohol etílico y metílico. Informe Nutricional Calorías: 0 Colesterol: 0 Grasas saturadas: 0 Carbohidratos Totales: 0 Azúcares: 0 Beneficios para la salud Las hojas de Stevia: - Edulcorante - Antiácida - Antibacteriana bucal - Antidiabética e Hipoglicemiante. - Cardiotónica - Diurética e Hipotensora y vasodilatadora. - Digestiva, Facilita la digestión y las funciones gastrointestinales - Favorece absorción de grasas y mejora el metabolismo - Nutre el hígado, el páncreas y el bazo - Contrarresta la fatiga Las hojas de Stevia no tiene calorías y tiene efectos beneficiosos en la absorción de la grasa Contiene proteínas, vitaminas y minerales. Facilita la digestión y las funciones gastrointestinales, nutre el Hígado, el Páncreas y el Bazo. Las hojas de Stevia son importantes para la gente que desea perder peso, no sólo porque les ayudará a disminuir la ingesta de calorías, sino porque reduce los antojos o la necesidad de estar comiendo dulces. ). También alivia las “hambres falsas” y ayuda a promover la sensación de bienestar. No se reportan efectos secundarios de ninguna clase, como efectos mutagénicos u otros efectos que dañen la salud. 1 taza de azúcar equivale a 1 ½ a 2 cucharadas de la hierba fresca o ¼ de cucharadita del polvo de extracto. Estudios anotan su actividad antibiótica, especialmente contra las bacterias Escherichia Coli, Stafilococos Aureus, y Corynebacterium Difteriae así como también contra el hongo Cándida Albicans productor frecuente de vaginitis en la mujer. Es también un antibiótico bucal. No afecta los niveles de azúcar sanguíneo, por el contrario, estudios han demostrado sus propiedades hipoglucémicas, mejora la tolerancia a la glucosa y es por eso que es recomendado para los pacientes diabéticos y pacientes con Cáncer. A las hojas de Stevia también se le confieren propiedades para el control de la presión arterial, ya que tiene efecto vasodilatador, diurético y cardiotónico (regula la presión y los latidos del corazón.) En aplicaciones externas se usa para el tratamiento de la piel con manchas y granos (con este fin podemos encontrarla en Europa). Cómo se utilizan las hojas de Stevia Las propiedades edulcorantes de esta hierba dulce son ideales para satisfacer las necesidades de consumidores que deben controlar la ingesta de azúcares por padecer problemas de salud vinculados a desórdenes metabólicos como la diabetes. También para aquellas personas con dificultades para ingerir azúcar en exceso, ya sea por intolerancia o problemas vinculados a la obesidad y especialmente en enfermedades como el Cáncer, en la cual se debe suprimir la ingesta de Azúcar. El extracto obtenido de la Stevia es usado como edulcorante de mesa y como aditivo para endulzar diversos tipos de preparados tales como, té , bebidas, gaseosas, confituras, repostería, salsas, pickles, productos medicinales, de higiene bucal, gomas de mascar y golosinas etc. Se puede utilizar en todo, en la preparación de cualquier alimento. También se puede usar las hojas de Stevia en forma infusión y beberse como cualquier té o bien utilizarlas para endulzar otras bebidas o alimentos. Las hojas de Stevia se encuentra en las tiendas de productos naturales en muchos países, en forma de extracto, polvo o en su forma natural sin embargo en nuestro país es bastante escasa.
¿Existe riqueza más grande que la que permite a un ser humano conocer qué nivel de ser ha alcanzado? o ¿qué es aquello que lo incita a despertar, a abandonar las cosas del pasado para llegar a algo nuevo?
El descubrimiento más grande que el ser humano hace en el trabajo sobre sí es la percepción de la propia esclavitud. Y en esta ilusión de libertad en la que vivimos lo más grave es que ni si quiera buscamos una forma de escapar. Abandonar la falsa idea de libertad es el primer paso en el Camino, es la primera enseñanza que se imparte a través de la sumisión a un elemento externo a nosotros: el maestro. En este nivel, la tendencia a discutir, a atribuir importancia a las palabras disminuye. Se empieza entonces a construir la propia vida sobre valores y parámetros completamente nuevos.
El poder de las palabras es grande y queremos contaros una historia que ilustra el dominio que éstas ejercen sobre nosotros:
Un día, un maestro enseñaba a sus alumnos la notable eficacia psicológica de las palabras y como los hombres están sometidos a su poder como si de un estado de hipnosis se tratara. “Las palabras en sí mismas no tienen importancia, son un factor secundario, no son hechos reales. Sin embargo los hombres se alimentan únicamente de ellas y no de realidad. Reaccionan positiva o negativamente en base a palabras amables o injuriosas…” “¡No estoy en lo más mínimo de acuerdo!”, le rebatió un alumno poniéndose en pié repentinamente. “¡Las palabras no tienen semejante poder sobre nosotros!” “¡Inmundicia asquerosa, perro sarnoso!” le gritó el maestro encendido de rabia “¿Quién le ha dado permiso para levantarse? ¡Vuelva a sentarse inmediatamente o haré que le echen de aquí a patadas!” El alumno, preso a su vez por la ira le respondió: “¿Pero cómo usted, un maestro, reacciona de esta forma tan indigna? ¡Me maravillo de su comportamiento! ¡Es vergonzoso!”. “Le pido humildemente disculpas”, contestó dócilmente el maestro, “no sé qué ha podido pasarme. No era mi intención ofenderle ni humillarle. ¡Le ruego una vez más me disculpe!”.
Al escuchar aquellas palabras el alumno se serenó y volvió a sentarse tranquilamente. En aquel momento el maestro dijo: “¿Habéis podido observar ahora el poder de las palabras? Han bastado algunas injuriosas palabras para herir a una persona y provocar en ella un torbellino de ira. Luego fueron suficientes algunas palabras amables para gratificarlo y devolverle la calma. ¡Una palabra puede traer ira o tranquilidad! Y aunque las palabras sean solo factores secundarios y no hechos reales, el ser humano no es capaz de ir más allá de ellas y desligarse de su poder. Permanece día tras día enredado, encadenado a ellas".
Posted by MARÍA DOLORES RÍOS BRANDAU on 17 January, 2013
Una vez fui el osito de tu papá. ¿Sabes?, nuestras edades eran las mismas. Dormía con él desde su primer día, le cuidaba y le vi crecer. Solía arrullarlo, tocándole canciones de cuna. (Dentro de mí tenía un corazón musical). Pero tras años de tocar, se murió. Cuando comenzó a caminar, él me llevaba por todos lados. Algunas veces me arrastró por el piso; creo que fue en ese momento que se me cayeron los ojos. Aun así amé a aquel pequeñín. Cuando tocaba mis labios con su taza, y derramaba leche por todo mi pecho, entonces su mamá tenía que limpiarme. Al pasar los años, el niño creció y dejé de ser su juguete favorito. Los camioncitos y trencitos fueron lo suyo. Lo sé, un niño tiene que ser niño. Pero por varios años, cuando él se iba a la cama por las noches, su mamá me colocaba entre sus brazos y me abrazaba muy fuerte. Luego nos metía en su cama, nos besaba a ambos y apagaba la luz. Entonces yo suspiraba feliz y cuidaba a ese niñito toda la noche. Mi piel comenzó a desgastarse y pronto supe que vendría el día cuando me haría a un lado para siempre. Nadie me sacaría más a jugar. Mi espalda comenzó a abrirse, así que su mamá sacó la parte musical y me cosió de nuevo, bien cosidito. Pero me quedé sin mi corazón. Ella me encontró, una vez, hace mucho tiempo, años después de que se fuera el muchacho, y rellenó el agujero en donde había estado mi corazón. Pero seguí sin poder tocar una canción, así que me colocó en su cuarto vacío. Estuve tan triste y solitario. Allí me quedé hasta el día en que una niñita nació. ¡El niño que antes jugó conmigo ahora es un orgulloso padre de verdad! Ahora su mamá me está reparando para enviarme a esa guagua, ¡Tú! Creo que siento un corazón latir ahora, ¡bien adentro de mí! ¡Voy a sentir unos bracitos abrazar este viejo y remendado cuerpo! Su mamá está triste, lo sé, porque vi lágrimas descender, una a una. Ella me besó suavemente en la mejilla y susurró: Esto es para mi hijo. Espero que tu papá recuerde el aspecto que tenía cuando era nuevo. ¿Sabes?, me amó muchísimo. Sólo espero que tú me ames también. ¡Estoy en camino a casa ahora! ¡Aquí voy! Ha pasado tanto tiempo, pero he sido fiel. No quiero esperar más para ver tu sonrisa. La misma sonrisa que tu papá solía darme.