| Tus alas, mi hada, elevan mis palabras más allá de las fronteras y las acogen corazones espirituales mientras duermen plácidamente, cuando las estrellas saludan a la luna y la bóveda celeste protege nuestros sueños. Revoloteas entorno a mis emociones, y las abrazas con tu magia para dibujar en ellas destellos de paz y con ellos te posas en mi alma, donde acaricias mi luz y te siento como una bendición. El sol es testigo de la calidez que aportas a mi momento presente y de cómo lo envuelves con tu amor y esperanza en el proceso de mis días. Aguardas a que el cielo se enamore de la noche y me adentre en el subconsciente para llevarme al regazo del infinito donde lo sublime se funde con lo divino y me siento en unidad contigo. Te miro a los ojos y me encuentro a mí misma en el despertar de un amanecer con rayos de eternidad al abrigo del alba. Autora: María Jesús Verdú Sacases |