Teniendo todo para triunfar, hemos caído. Somos seres superiores, dicen. Tan superiores nos hemos creído que hemos tomado por defecto al mundo como nuestro personal castillo, lo hemos adornado a nuestro antojo y hemos hecho siervos a los seres que en él habitan. Pero eso no fue suficiente, no, cuando no sabíamos a quién más gobernar, quisimos gobernar a nuestro prójimo y luego a nosotros mismos. La lucha con el que es igual en fuerza, en crueldad y en maldad es pareja y reñida. El saldo primordial es que se viva en batalla contínua sin ganador permanente. Oscilante cetro que va de mano en mano entre los muertos.
Pero el hombre, en algún momento quiso desafiarse a sí mismo. Descubrió que no era una unidad, que habían más de un yo, que esos yoes debían ser dominados. Porque ¿cómo sentirse superior si se domina uno a todos y no sabe nada de uno mismo, se traiciona o se miente? Fue entonces que entendimos que no nos conocemos, y al no conocernos no conocemos al prójimo que es un yo más, pero externo a mi cuerpo; y entendieron que tampoco se tenía al mundo. Eran meras especulaciones de mentes apocadas que creen que por ponerle a lo largo un alambre que delimite territorios este decide pertenecerles…la tierra no pertenece porque la tierra es tierra, nada más que eso. Los animales no son nuestros esclavos, sino nuestras víctimas. Y nosotros no somos reyes, estamos perdidos. Merecemos estar perdidos. Quizás queden oportunidades de abrir los ojos y ver nuestra propia estúpida ignorancia, pero a quién llegan las palabras que se escriben? A personas individuales que evolucionan por separado? ¿Y qué sucede con los que detentan el poder? Esos, esos son los más ignorantes de todos. Leen y dicen: “hablan del vecino”. ¿La culpa es de ellos? NO, la culpa es mía, tuya….la culpa es de todos los que no nos hemos animado a hacer nada al respecto. La culpa es de los que aceptamos pasivamente nuestra situación, como los animales esclavos que suponemos que aceptan todo sin luchar. Ellos, en todo caso, hacen lo posible por sobrevivir…nosotros ni siquiera eso.
Gaia está descongestionándose de la inmundicia. Necesita higienizar su venas, sacar la pus de su epidermis y quitar el virus. Cierto es que para ello, perecerán junto a nosotros muchos inocentes de toda especie…incluso de la nuestra… Pero es simple y es indetenible. Me alegra que así sea. Es necesaria la catástrofe; realmente creo que lo importante permanecerá. Todos hemos decretado este final, y la lucha se está dando. Acá solo quedan algunos bastiones de defensa; pero no de lucha contra lo que se ha generado, sino de ayuda a quienes debemos partir. Solo eso queda: ayudar a los que sufrirán (porque el que lo merezcamos no implica que no dolerá). Queda morir en paz. Ayudando a los enfermos y tratando de evolucionar lo máximo posible y ayudar a quien se pueda en ese camino. La muerte es inevitable. No así la perpetuidad de desaparición de nuestra especie. Los virus jamás desaparecen: mutan.
Soñé que subía las pesadas escaleras hacia la nada mientras tú, allá abajo, buscabas la manera de encontrarme entre tanta basura...soñé que en mitad de la noche.... mientras mis párpados cargados de duda...miedos y suposiciones caían sobre mis ojos aplastandolos y mi actividad mental se concentraba en crear un universo paralelo...tú... intentabas llegar hasta aquí... que cuando antes del amanecer pedí llorando que me amaras esta noche...
Soñé que aún de madrugada tú también soñabas...soñabas que me perdía... que me buscabas entre la gente y la neblina... soñé que soñabas con besarme "de a de veras". soñé que no había para ti más sueño que éste que juntábamos de madrugad... de noche y claro... también de día... todo el día... que incluso el insomnio más profundo era producto de este sueño...soñé que defendías este sueño de nuestras propias pesadillas prefabricadas... las tuyas y las mías...soñé que en medio de la noche despertabas sudoroso, lleno de miedo para llegar a mí...
Soñé que evitaba descargar toda la tradición de reclamaciones neuróticas en tu contra...soñé que cada día cortabas con paciencia uno a uno mis cabellos de medusa... que aparecías de súbito durante el día en algún rincón no descubierto de mis cuatro paredes de cartón...soñé que de tanto soñar habíamos perdido la habilidad de hacer cualquier otra cosa... incluso comunicarnos con los demás...soñé que soñaba en una cama para dos de la que te levantabas temprano para salir a cazar monstruos de día...soñé que soñaba un sueño de dos.
Esperé con los ojos adormilados que disiparas las sombras con tu tacto...abrí la puerta y las ventanas... las cortinas también... pero sólo llegó la mañana que sin la menor delicadeza me despertó de un solo golpe en mi cama vacía... individual...mis párpados siguen cargados de dudas... miedos y suposiciones... de corajes y desvaríos... no reacciono a los estímulos externos... he perdido la capacidad de vivir... sólo me queda soñar tal como ayer... pero un sueño diferente....esta vez soñaré que sueño un sueño sin despertares... quizá entre tanto sueño tropiece alguno tuyo con el mío... y volvamos a soñar...por siempre.
En los tiempos que corren a muchos de nosotros nos invaden diferentes preguntas relacionadas con el amor, entendiendo la palabra amor en su significado más amplio. ¿Por qué motivos muchas personas no encuentran a su pareja ideal? ¿por qué muchas personas sienten un vacio en su interior de difícil explicación? ¿ que está ocasionando que muchos sigan "dormidos" y otros en cambio sigan el camino del despertar de la conciencia?. Estas tres preguntas son una pequeña síntesis de toda la desorganización energético-emocional que muchos seres humanos sienten en estos momentos de sus vidas, ya que a pesar de que muchos de estos seres salen a divertirse y conocen a muchas personas, siguen experimentando vacio, pena y tristeza en su interior.
La característica principal que une a todos estos seres es que NO ESTÁN ENAMORADOS DE SUS PROPIAS ALMAS. Debemos entender correctamente esta expresión, ya que no estamos hablando de estar enamorados de nosotros mismos desde la negativa influencia del ego, todo lo contrario. Cuando nuestra alma busca el amor lo hace mirándose constantemente en diferentes espejos, ya que buscará con la intención de encontrar algo igual, parecido o que en todo caso sea un buen complemento para ella.
Cuando el alma del ser humano está apasionada por su cuerpo físico, la búsqueda del complemento ideal se realizará a través del ego, ya que como hemos dicho anteriormente el espejo que usará solo le devolverá lo que el proyecta, estamos hablando de cuerpos "bonitos". Evidentemente en esta búsqueda hay una carencia total del conocimiento y entendimiento interno de nuestro ser y lo único que se buscará será una pareja con un físico y un rostro que se acerquen a la perfección. Este tipo de relaciones tienden a perecer con rapidez ya que al estar influenciados por el ego, cuando el cuerpo deje de tener esa belleza física, es decir, a deteriorarse con el paso del tiempo, la pasión que nos sedujo acabará.
Cuando el ser humano está "enamorado" de su yo interno, su espejo reflejará personas parecidas a ella, esta búsqueda del amor está exenta de egos y se basará otro tipo de características, estamos hablando de inteligencia, capacidad, talento, virtudes (sin negar sus defectos) y otras más que complementen y mejoren sus necesidades evolutivas. Este tipo de relaciones durarán mucho más que las anteriores ya que existirá una retroalimentación que permitirá un crecimiento interior de ambos, manteniendo el enamoramiento con estabilidad, armonía y madurez. Para que se den este tipo de relaciones deberemos DESPERTAR LA CONCIENCIA INTERNA, así descubriremos a nuestros verdaderos seres internos llegando a amarlos y conocerlos en profundidad y sabiendo cuales son sus necesidades sin dejarse influenciar por un físico deslumbrante, sino por la belleza interna del otro ser.
El primer amor que debemos sentir es el que nos lleva a amarnos a nosotros mismos, esto significa que debemos cuidarnos, respetarnos, alimentarnos bien, y atendernos y defendernos en todos los sentidos para así poder conocernos en profundidad y saber de nuestras emociones positivas y negativas para analizarlas, trabajarlas y sanarlas. Si el ser humano no se ama primero a él mismo, nunca podrá encontrar su perfecto complemento, ya que no se conoce, no sabe quien es ni que necesita y escogerá haciendo uso del azar, desde la inconsciencia y sin tener una noción profunda de lo que están haciendo. En cambio, el alma que se siente amada guiará a la persona hacia el otro ser ya que seguramente se conocen de otras vidas, los dos se sentirán atraídos y se reconocerán al instante de verse ya que son parecidos, similares y afines.